Guerra. Escalada en Medio Oriente: Israel lanzó nuevos ataques sobre el "corazón de Teherán"
Esta ofensiva marca la continuación de una escalada que no dio tregua desde el pasado sábado, cuando una operación conjunta entre Estados Unidos e Israel desató un conflicto regional de gran magnitud. Lo que se sabe.
En la madrugada de este lunes, la crisis bélica en Medio Oriente alcanzó un nuevo punto crítico. El Ejército de Israel anunció una nueva oleada de ataques contra Irán, dirigidos específicamente hacia el centro de su capital, Teherán.
Esta ofensiva marca la continuación de una escalada que no dio tregua desde el pasado sábado, cuando una operación conjunta entre Estados Unidos e Israel desató un conflicto regional de gran magnitud.
Ataques de precisión en la capital iraní
Según informaron las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) a través de sus canales oficiales, la Fuerza Aérea ejecutó la misión bajo la dirección de la Jefatura de Inteligencia, impactando objetivos estratégicos dentro de Teherán.
La agencia de noticias iraní Tasnim confirmó que se registraron fuertes explosiones en la capital persa durante la madrugada.
Un conflicto que no cesa tras la muerte de Jameneí
La intensidad de los combates se incrementó drásticamente tras el bombardeo del sábado, el cual dejó un saldo de más de 200 personas fallecidas.
Entre las víctimas de aquel ataque se encontraba el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, cuya muerte fue el detonante de una respuesta militar sostenida por ambas partes.
Represalias y expansión regional
La respuesta de Irán no se hizo esperar. La república islámica lanzó sucesivas oleadas de bombardeos contra territorio israelí, donde se confirmó la muerte de al menos nueve personas.
Sin embargo, el conflicto trascendió las fronteras de los dos actores principales. Irán también dirigió sus ataques contra países de la región que son aliados de Washington y albergan bases militares estadounidenses.
Se reportaron bombardeos y al menos tres víctimas mortales en naciones como Kuwait, Baréin, Arabia Saudita, Catar y Emiratos Árabes Unidos, lo que evidencia el riesgo de una guerra abierta a gran escala en todo el Golfo Pérsico.




