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Enviado papal pidió “señales auténticas” en inicio de diálogo

El representante del Vaticano dijo que Francisco está “hondamente preocupado” por la tensión que viven los venezolanos. Maduro dijo que tendía la mano a la oposición reunida en la MUD, uno de cuyos partidos se negó a participar del encuentro de anoche en Caracas.

31 de octubre de 2016 a las 12:51 a. m.
Agencias EFE, AP, Télam y DPA
Enviado papal pidió “señales auténticas” en inicio de diálogo
Mensaje. Maduro dijo que acude al diálogo dispuesto “a escuchar y, ojalá, a ser escuchado” para buscar puntos de encuentro en Venezuela. (VTV)

Caracas. Al cabo de una jornada marcada por encuentros y trascendidos políticos que hicieron dudar hasta último momento sobre la presencia de la oposición o acerca de cómo estaría integrada la representación de la Mesa de Unidad Democrática (MUD), se produjo anoche, en el museo Alejandro Otero, de Caracas, la reunión inicial para el "diálogo nacional", que intentará una salida negociada a la grave crisis institucional, económica y social que vive Venezuela. Claudio María Celli, representante del papa Francisco y enviado especial para mediar entre el Gobierno y la oposición venezolanos, pidió ayer a ambas partes en el inicio del diálogo que éste sea serio y que se generen las "señales auténticas" que el país espera. "Que se destaque la buena voluntad de ambas partes; el país está esperando señales auténticas para comprender que el diálogo es una realidad y algo muy serio", subrayó el enviado papal, encargado de instalar esta mesa de entendimiento."El hecho de que estemos aquí me parece muy positivo; gracias por esta etapa cumplida, pero hay que mirar lejos", afirmó Celli."En mi país decimos que quien bien comienza está a mitad de camino... Esta noche les deseo a todos un buen camino", continuó el enviado papal. Aseguró que el papa Francisco esta "hondamente preocupado" por la tensión del país y dijo que "su deseo es el de favorecer lo más posible la feliz realización de este proceso".Celli aseveró que, aunque entiende que hay distintas posiciones con respecto a los logros que puedan conseguirse a través de este diálogo, es importante "crear un espacio", y destacó que "todo esto merece la pena, no es una pérdida de tiempo"."Ninguno de nosotros desea pasar a la historia como una persona que no ha hecho todo lo posible para evitar la violencia", agregó.Su mensaje era seguido con atención por el propio mandatario venezolano, Nicolás Maduro, por delegados de ambas partes, y por facilitadores del diálogo, el secretario de Unasur, Ernesto Samper y los expresidentes de España, José Rodríguez Zapatero; República Dominicana, Leonel Fernández, y Panamá, Martín Torrijos. Antes de Celli, habló Samper y después, fue el turno de una breve alocución de Maduro. "Creo que hay que ser optimistas cuando se habla de paz y, como hemos venido diciendo, el diálogo no tiene otra alternativa", declaró el presidente venezolano. "Esta es una oportunidad para desarmar el odio", prosiguió Maduro antes de agradecer al pontífice argentino y a los expresidentes allí presentes.El jefe de Estado afirmó que este "es un proceso nada fácil", declaró que asumía "el compromiso más profundo" y agradeció a los representantes de la MUD por estar allí presentes. "A la MUD le tiendo la mano y le tiendo la palabra", sostuvo Maduro, quien luego de sus palabras se levantó y estrechó la mano a los cinco representantes de diferentes fuerzas opositoras, entre quienes estaba el secretario de la alianza opositora, Jesús "Chúo" Torrealba. Junto a Torrealba estaban dirigentes de Acción Democrática (AD), Primero Justicia (PJ) y Un Nuevo Tiempo (UNT), pero no de Voluntad Popular (VP), la fuerza de Leopoldo López. En un comunicado emitido anoche, VP dijo que no estaban dadas las condiciones para asistir a la reunión.

No todos estuvieron

La MUD advirtió en una declaración que la de anoche era apenas “una reunión exploratoria convocada por el Vaticano para definir los elementos que contribuirían a la realización de un eventual diálogo con representantes del Gobierno”.

Estuvieron representados los partidos de Henrique Capriles, Henry Ramos Allup y Henry Falcón, pero no el de Leopoldo López. La esposa del líder encarcelado, Lilian Tintori, fue una de quienes exigió como condición previa al diálogo la libertad de detenidos políticos.