Entre reforma política y ajustes “necesarios”
Más allá de resaltar el modo en que los gobiernos del Partido de los Trabajadores (el de ella y el de Lula) afrontaron la crisis, Dilma dijo ayer que hay “tomar otro rumbo para garantizar empleo y crecimiento”.
La presidenta de Brasil afirmó que esos nuevos rumbos implican "hacer algunos ajustes y correcciones". La mandataria recalcó sin embargo que, si bien el ajuste reduce la actuación de la banca pública en la economía, los programas sociales dirigidos a los más pobres no serán alterados.Asimismo, volvió a una de sus principales promesas de campaña. "La actual coyuntura impone que se avance en forma urgente hacia una amplia reforma política", subrayó Dilma Rousseff y señaló que, aunque la Constitución le reserva esa materia a las cámaras legislativas, el asunto debe ser debatido "por y con toda la sociedad". El discurso de Dilma, repetido por la noche por la red Globo, fue acompañado por algunos bocinazos y ruido de cacerolas en las zonas de clase media y alta de San Pablo.Más temprano, el vicepresidente Michel Temer, tras participar de una reunión con Dilma y nueve ministros prometió desde el gobierno adoptar una actitud de "humildad" y "respeto" ante las demandas de la población.

