Entre el optimismo de Trump y el récord de víctimas fatales
Envuelto en una polémica que arrastra a las dos principales autoridades de la devastada Nueva York, Estados Unidos se convirtió ayer en el país con mayor cantidad de muertes causadas por el coronavirus, superando la cifra de 20.000 fallecidos y más de medio millón de contagios, según la Universidad de Johns Hopkins.
De esa forma, la primera potencia mundial se ubica como foco central de la pandemia global tanto por muertos como por contagiados.
Pese a las alarmantes cifras, el presidente Donald Trump se mostró optimista sobre la reactivación de la economía, a punto tal que hasta hace poco quería que el país volviera a la normalidad mañana, aunque luego aceptó que sería necesario esperar al menos hasta el 1° de mayo.
“LO CONSTRUIREMOS OTRA VEZ!”, exclamó el mandatario con su particular estilo cuando acude a Twitter para volcar algún comentario, en medio de mensajes referidos a diversos actores de la vida política de Estados Unidos, en especial a sus opositores demócratas, a quienes desacredita junto con varios medios de comunicación.
Para poder reanudar la actividad económica a comienzos de mayo, el mandatario creó un grupo de trabajo con ese objetivo específico.
Trump pidió esperar a ver el desarrollo del virus en las próximas semanas y prometió que escuchará “con mucha atención” a sus asesores en temas de salud pública, aunque volvió a insistir en las ventajas de acabar con el paro económico cuanto antes.
“Tendré que tomar una decisión, y sólo le pido a Dios que sea la decisión correcta, pero diría sin lugar a dudas que es la decisión más importante que he tenido que tomar”, admitió.
A nivel federal, la Casa Blanca había estimado que el coronavirus podría dejar entre 100.000 y 240.000 muertos, pero esta semana redujo esa proyección hasta dejarla en 60.000.
En total, 42 de los 50 estados del país, además de Puerto Rico y el Distrito de Columbia, emitieron decretos para obligar a sus ciudadanos a quedarse en casa, lo que supone que aproximadamente 95% de la población estadounidense (unos 316 millones de personas) se encuentran recluidos.
Según la Universidad Johns Hopkins, el Covid-19 causó la muerte de 107.775 personas. En tanto, hubo 1.760.978 infectados.

