Entre la jura contra Trump y la propuesta mediadora de Macron
Mientras, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos dispuso medidas cautelares para proteger a la fiscal venezolana Luisa Ortega, quien había reclamado anular la Constituyente.
“Al jefe del imperio le decimos: no te metas con Venezuela, y te lo vamos a repetir cuantas veces sea necesario. Venezuela, que jamás se entregará”, arengó en el Salón Elíptico la excanciller Delcy Rodríguez en el discurso inaugural de la Asamblea Constituyente. La flamante titular del organismo instalado ayer aludía así a las sanciones impuestas esta semana a funcionarios de Caracas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Los constituyentes juraron defender a Venezuela “de las agresiones imperialistas y de la derecha traidora”.
El actual inquilino de la Casa Blanca y su colega de Francia, Emmanuel Macron, coincidieron ayer en que el gobierno de Nicolás Maduro “debe restaurar los derechos” de los venezolanos, según un comunicado divulgado en la tarde de ayer en Washington.
El jueves, el Departamento de Estado norteamericano subrayó que consideraba “ilegítimos” tanto la Asamblea Nacional Constituyente como el proceso por el que fue elegida el domingo pasado.
Por su lado, Macron se propuso como mediador para Venezuela y dijo que “Francia apoyará cualquier mediación que permita la reanudación de un diálogo creíble, sincero y serio... y el final de la espiral de violencia”.
En cambio, los gobiernos de Nicaragua y de Bolivia felicitaron a Venezuela por la nueva instancia institucional.
Entre mensajes que pidieron frenar la instalación de la Constituyente y reclamos a Maduro de rectificar el rumbo, se inscribió el comunicado del Vaticano, al que se sumó la Iglesia argentina.
La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) se sumó al reclamo para que “se eviten o se suspendan las iniciativas en curso como la nueva Constituyente” en Venezuela, y llamó a orar junto con el papa Francisco por la paz en ese “país hermano”. Los obispos argentinos adhirieron además al pronunciamiento de la Conferencia Episcopal Venezolana a hacer realidad dos expresiones a las que consideraron muy humanas y cristianas: “No matarás” y “cultiva la vida”.
Mientras, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos dispuso medidas cautelares para proteger a la fiscal venezolana Luisa Ortega, quien había reclamado anular la Constituyente.

