En Irak, milicianos se apropian de una ciudad
El régimen de Bagdad admitió que un grupo insurgente se apoderó de Faluya. Respaldo de EE.UU.
La organización, llamada Estado Islámico de Irak y el Levante, es también una de las unidades rebeldes más fuertes en Siria. En los territorios que controla, ha impuesto una versión estricta de la ley islámica y ha secuestrado y matado a todo el que considere crítico de su gobierno. También ayer se atribuyó la responsabilidad por un ataque suicida con coche bomba en un barrio de mayoría chiíta en Líbano.
La policía debió abandonar el centro de la ciudad y reagruparse en los límites, informó Hadi Razeij, jefe de la policía de la provincia de Anbar.
“Los muros de la ciudad están en manos de la policía, pero la gente de Faluya es prisionera”, dijo, en declaraciones a la televisora Al Arabiya.
Faluya, junto con la capital provincial Ramadi, eran bastiones de las milicias sunitas durante la guerra tras la invasión estadounidense. El departamento de Estado de Estados Unidos expresó su preocupación en una declaración, en la que dijo que continuará colaborado con las autoridades iraquíes y sus aliados tribales “para derrotar a nuestro enemigo común”.
En tanto, una fuente de seguridad iraquí aseguró a la agencia Efe que al menos 55 combatientes del Estado Islámico de Irak y Levante, vinculado a Al Qaeda, murieron en un ataque aéreo de las fuerzas armadas iraquíes y en enfrentamientos con milicianos tribales y cuerpos de seguridad en la provincia de Al Anbar, en el oeste de Irak. El primer ministro iraquí aseguró que las fuerzas aéreas no se retirarán de las ciudades de la provincia de Al Anbar.

