En Filadelfia, el Papa les habló a los migrantes
Les pidió que no se desanimen ante los retos y que no olviden sus raíces. Hoy da un misa para un millón de personas.
Filadelfia. El papa Francisco brindó ayer un discurso desde el lugar donde Estados Unidos firmó su independencia, en la ciudad de Filadelfia, y volvió a dirigirse a los inmigrantes al pedirles que "no se desanimen por los retos y dificultades" y que no olviden que "al igual que los que llegaron antes, traen muchos dones". En uno de sus discursos más encendidos y en el que improvisó en varias oportunidades, pidió además a los inmigrantes que "no olviden las lecciones que aprendieron de sus mayores y que pueden enriquecer la vida de esta tierra americana", ganando uno de los aplausos más fuertes.Por otro lado, el Pontífice convocó a "no perder la memoria de lo que pasó" allí hace más de dos siglos, cuando surgió la declaración de la independencia "que proclamó que todos los hombres y mujeres fueron creados iguales y están dotados por ciertos derechos inalienables".

