El Senado de Brasil define si desplaza a Dilma
La Cámara Alta, dominada por la oposición, decide si enjuicia y suspende a Rousseff por seis meses. Penúltimo capítulo del culebrón, por Marcelo Taborda.
Los senadores de Brasil empezaron a debatir esta mañana si destituirán a la presidenta Dilma Rousseff.
Si una mayoría simple de los 81 senadores vota a favor, Rousseff será suspendida y el vicepresidente Michel Temer ocupará su cargo hasta por seis meses pendiente la decisión de si la presidenta será removida permanentemente.
El presidente del Senado Renán Calheiros dijo que desea que se vote el miércoles por la noche.
El juicio político depende de que se sustancien las denuncias de que la presidenta violó reglas fiscales en su manejo del presupuesto federal. Pero también se ha convertido en gran medida en un plebiscito sobre su presidencia, en medio de una profunda recesión y un escándalo de sobornos en la compañía petrolera estatal Petrobras.
Rousseff niega toda irregularidad e insiste en que el juicio político equivale a un "golpe" destinado a desplazar del poder a su Partido de los Trabajadores en el poder desde hace 13 años.

El esfuerzo por hacerle el juicio político empezó como una iniciativa a la que se asignaban escasas probabilidades, pero fue tomando impulso al punto en que muchos analistas consideran que concluirá con la presidencia de Rousseff.
"Dilma debe ser enjuiciada por una variedad de motivos", afirmó Marcos Troyjo, profesor en la Escuela de Asuntos Internacionales y Públicos en la Universidad de Columbia. "Y la posibilidad de que se reponga es nula".
Una encuesta de los periódicos a los senadores halló que unos 50, muchos más que los necesarios, planean votar a favor del juicio político. Pero no está claro si todos ellos también votarían por su condena. Una consulta del periódico Folha de S. Paulo sugiere que, por ahora, solo 41 están dispuestos a remover permanentemente a la presidenta, trece menos de la cifra necesaria.
La acción del Senado tiene lugar después que la cámara baja votó el mes pasado 367-137 en favor del juicio político, un veredicto contra Rousseff tan resonante que muchos brasileños creen que influirá sobre el Senado, donde tradicionalmente parece haber tenido más aliados.

