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El Papa y una ONG, con un objetivo ambicioso

La Global Freedom Network (GFN, red de libertad global) es una organización interreligiosa que aspira a eliminar la trata.

03 de diciembre de 2014 a las 12:01 a. m.
El Papa y una ONG, con  un objetivo ambicioso

La Global Freedom Network (GFN, red de libertad global) es una organización interreligiosa que aspira a eliminar la trata.

La ONG surgió tras las conversaciones que mantuvieron en el Vaticano el papa Francisco y el arzobispo de Canterbury, Justin Welby, sobre una preocupación común: la esclavitud y la trata de personas.

Eso ocurrió en junio de 2013, pero fue finalmente en marzo de este año que las ideas de esa conversación se materializaron en el acuerdo para una red global contra la trata sobre la base de la fe religiosa. Los firmantes fueron los representantes del Vaticano, del arzobispado de Canterbury de la organización antitrata australiana Walk Free. Esta última ONG es la que financia a GFN, ya que aportó inicialmente una suma de dos millones de euros.

Desde entonces, la organización trabaja con el inestimable respaldo del Papa para llamar la atención sobre lo que se considera un crimen contra la humanidad.

Su objetivo es que la mayor cantidad de credos y religiones se unan en la difusión de la realidad de la trata y de las medidas que se pueden tomar a todo nivel para prevenirla y combatirla.

Veinte días atrás (en un evento que cubrió La Voz del Interior, la GFN organizó en el Vaticano el Simposio Mundial de Jóvenes contra la Prostitución y la Trata de Personas. Más de 80 jóvenes de 40 países estuvieron presentes en su calidad de víctimas rescatadas o de activistas sociales, religiosos y profesionales comprometidos contra la esclavitud.

Pero los objetivos no se limitan a hacer visible el problema, sino también a brindar soluciones a las comunidades más afectadas. Para eso, apunta a generar contactos con gobiernos y autoridades locales, empresarios, activistas sociales y religiosos para generar cambios legislativos, económicos, financieros, sociales y culturales para combatir a las mafias y defender a las víctimas del flagelo.

Asimismo, intenta unificar criterios para promover legislación internacional eficiente contra el crimen organizado. Su consigna es: “Podemos ser la generación que termine con la esclavitud”.