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El Papa instó a “abrir las puertas” de la Iglesia

Lo planteó ante una multitud en la Plaza San Pedro, donde celebró la misa de Pentecostés. El Pontífice alertó este fin de semana: Nos preocupamos por los bancos mientras la gente se muere de hambre.

20 de mayo de 2013 a las 12:01 a. m.
Agencia EFE
El Papa instó a “abrir las puertas” de la Iglesia
Con el envión. El papa Francisco perdió el solideo en la Plaza San Pedro, tras la Eucaristía en la que celebró el Pentecostés (AP).

Ciudad del Vaticano. El papa Francisco dijo ayer que el Espíritu Santo "salvaguarda del peligro de una Iglesia gnóstica y de una Iglesia autorreferencial, cerrada en su recinto", e "impulsa a abrir las puertas para salir, anunciar y dar testimonio de la bondad del Evangelio".

El Papa presidió la Eucaristía celebrada en la Plaza San Pedro en la solemnidad de Pentecostés con los movimientos eclesiales, comunidades y asociaciones que sumaron unas 150 mil personas y que ayer participaron en la Vigila y en la procesión a la Tumba de San Pedro.

Las palabras pronunciadas antenoche por el Papa fueron recogidas por los medios italianos: “La economía existe para servir al hombre. Nos preocupamos de los bancos mientras la gente se muere de hambre”.

Durante su homilía, el Papa recordó la escena del Cenáculo en Jerusalén y el episodio de “las lenguas como llamaradas”, que se dividían y se posaban sobre los apóstoles.

Como consecuencia, “se llenaron todos de Espíritu Santo”, su fuerza irresistible dio resultados: “Empezaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía manifestarse”.

A la luz de este texto de los Hechos de los Apóstoles, quiso reflexionar el Pontífice sobre tres palabras relacionadas con la acción del Espíritu: novedad, armonía, misión.

“El Espíritu Santo –sostuvo– nos salvaguarda del peligro de una Iglesia gnóstica y de una Iglesia autorreferencial, cerrada en su recinto; nos impulsa a abrir las puertas para salir, para anunciar y dar testimonio de la bondad del Evangelio, para comunicar el gozo de la fe, del encuentro con Cristo”.

“El Espíritu Santo nos muestra el horizonte y nos impulsa a las periferias existenciales para anunciar la vida de Jesucristo. Preguntémonos si tenemos la tendencia a cerrarnos en nosotros mismos, en nuestro grupo, o si dejamos que el Espíritu Santo nos conduzca a la misión”, concluyó.