El mensaje escondido del Papa a Fidel Castro en los libros que le regaló
El pontífice argentino le llevó cinco libros: dos propios, su exhortación Evangelii Gaudium, sobre la alegría de evangelizar; y la ya famosa encíclica Laudato Si, acerca de la ecología humana. Y tres textos que también podrían definirse como espirituales.
Durante la visita que el papa Francisco realizó ayer a la residencia particular de Fidel Castro, aquí en La Habana, el pontífice argentino le llevó cinco libros: dos propios, su exhortación Evangelii Gaudium, sobre la alegría de evangelizar; y la ya famosa encíclica Laudato Si, acerca de la ecología humana. Y tres textos que también podrían definirse como espirituales: uno con meditaciones del jesuita Amado Llorente, quien fue maestro de Castro en La Habana; y dos textos del sacerdote italiano Alessandro Pronzato: "La boca se nos llenó de risas" y "Evangelios molestos".Francisco aprovechó una "deuda" de su predecesor Benedicto XVI, a quien, en 2012, Fidel había pedido que le recomendara alguna lectura. Bergoglio llegó con estos libros en las manos y se los obsequió al líder cubano, de 89 años, en un encuentro "familiar", de poco más de media hora.¿Tienen algún mensaje particular estos libros? Sí. Los textos del padre Pronzato, un italiano de 83 años que es periodista, profesor y prolífico escritor, son conocidos en Córdoba y en Buenos Aires por las recomendaciones que hacen de ellos, cada vez que pueden, los jesuitas Ángel Rossi y Andrés Fares, fundadores de Manos Abiertas."Pronzato es excelente: yo tengo de él muchos libros y siempre ha sido para mí uno de los autores que más me inspiran", nos dijo hoy el padre Rossi, en un contacto por correo electrónico. Es probable que el Papa se haya aficionado a la lectura de Pronzato por recomendación de Fares, quien ahora vive en Roma y escribe para la Revista La Civiltá Cattólica.
[video: https://www.youtube.com/watch?v=6GDiGK566Kc]En su vasta obra, Pronzato apela a todas las virtudes, debilidades y posibilidades humanas para demostrar, con gracia y sencillez, que el hombre es capaz de Dios, que es capaz de asumirse "hijo" y dejar de lado toda soledad existencial, a favor de la alegría.Pero, además, el Papa inquietó la memoria de Fidel, con la obra espiritual del cura Llorente (fallecido en 2010), quien fue maestro del líder cubano cuando éste era un adolescente.Como publicó el diario ABC, el jesuita español, que se vio obligado a salir de Cuba en 1961, se hizo conocido mundialmente cuando, antes de morir, pidió publicamente la conversión de su exalumno. En una entrevista para la agencia Efe desde su exilio en Estados Unidos, dijo entonces que si "en algún momento de lucidez" Castro lo llamaba o pedía encontrarse con él, estaba dispuesto a ir "inmediatamente" para escuchar su confesión.En diciembre de 1958, el jesuita llegó a la Sierra Maestra haciéndose pasar por ganadero, para encontrarse con el líder de la revolución. "Él me confesó que había perdido la fe, y yo le respondí: \'Fidel, una cosa es perder la fe y otra la dignidad\'", recordó después el sacerdote.Para el biógrafo británico de Francisco, Austen Ivereigh, con quien hablamos aquí en La Habana, el Papa envió un mensaje sutil a Fidel Castro con el libro de su antiguo profesor. "No puedo más que pensar que el papa Francisco está invitando a Fidel Castro a hacer las paces con su pasado". Y añadió: "Es el tipo de cosas que un sacerdote hace para un moribundo".Es histórico el documento que el propio Castro difundió años después, acerca del comentario profético que el padre Llorente hizo de él por su rendimiento escolar: "Madera de héroe, la historia de su patria tendrá que hablar de él". En el libro que el teólogo de la liberación brasileño Frei Betto hizo sobre Fidel y la religión, que Castro le regaló ayer a Francisco, no dice ni una palabra de Llorente. El Papa le refrescó la memoria.

