El clamor por una España unida recorrió Barcelona
Los opositores a la independencia catalana inundaron las calles de la ciudad condal. Entre 350 mil y 950 mil personas pidieron “unidad”. Reclamaron cárcel para Puigdemont.
- Los opositores a la independencia catalana inundaron las calles de la ciudad condal.
- Entre 350 mil y 950 mil personas pidieron "unidad".
- Reclamaron cárcel para Puigdemont.
Bajo el lema "¡Basta!, recuperemos el seny", (la sensatez, en catalán), cientos de miles de personas marcharon ayer en el centro de Barcelona para mostrar su rechazo a una posible declaración de independencia de Cataluña y a su separación de España.
Sin embargo, en una entrevista con un canal autonómico de televisión, el presidente de la Generalitat de Catalunya (Gobierno regional), Carles Puigdemont, ratificó anoche su postura a favor de esa declaración de ruptura.
Horas antes de esa comparecencia televisiva, una multitudinaria manifestación, convocada por la asociación antiindependentista Sociedad Civil Catalana (SCC), estuvo encabezada por algunos representantes políticos de diferentes formaciones y por el premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, orador al cierre del acto en la ciudad condal.
“Se necesita mucho más que una conjura golpista (...) para destruir lo que han construido 500 años de historia. No lo vamos a permitir”, dijo el escritor peruano, quien también tiene la nacionalidad española desde los años ’90. “La pasión puede ser destructiva y feroz cuando la mueven el fanatismo y el racismo. La peor de todas, la que ha causado más estragos en la historia, es la pasión nacionalista”, añadió.
A su lado, el exministro socialista Josep Borrell arremetió contra los dirigentes catalanes. “Todos tenemos un poco de culpa de haber callado demasiado y ahora ha llegado el momento de que (...) lancemos un llamamiento a la sensatez, a la convivencia, a la solidaridad y al pluralismo político”, dijo.
Ayer, a primera hora de la mañana, un millar de personas se habían congregado ante un céntrico cuartel de la Guardia Civil de Barcelona para apoyar a los agentes, criticados por su violenta actuación del primer domingo de octubre, cuando trataron de impedir la consulta sobre la independencia, que había sido prohibida de antemano por el Tribunal Constitucional.
Poco a poco, el ambiente se fue caldeando en el centro de Barcelona y las calles se tiñeron de rojo y amarillo, los colores de la bandera de España y también de la oficial catalana, la senyera. Luego de varios días de manifestaciones independentistas, y de una concentración que el sábado les pidió diálogo a los sectores más intransigentes, ayer alzó la voz la que se autodefine como "mayoría silenciosa" de Cataluña y que desdeña los planes independentistas del Gobierno regional.
“Pedimos al Gobierno de Cataluña, y fundamentalmente a su presidente, que reflexione y que eche marcha atrás”, dijo el vicepresidente de SCC, José Domingo.
En la plaza Urquinaona, donde arrancó la marcha, se escucharon lemas como "Yo soy español", "¡Puigdemont a prisión!" y "España, unida, jamás será vencida". Según los organizadores del acto, hubo 950 mil manifestantes. El Ayuntamiento de Barcelona y la Guardia Urbana cifraron los asistentes en unos 350 mil.
La marcha contra la independencia tuvo lugar en un momento de alta tensión en Cataluña, por la posibilidad de que el Parlamento regional declare esta semana la independencia. Sería el paso siguiente y decisivo tras el referéndum celebrado el 1-O, pese al veto de la Justicia española.
La incertidumbre es total y, alegando inseguridad jurídica, grandes empresas y bancos catalanes decidieron trasladar su domicilio social a otras zonas de España.
Ayer, Mariano Rajoy, dio su apoyo a la manifestación por la unidad de España. “Recuperemos la sensatez en defensa de la democracia, la Constitución y la libertad. Preservaremos la unidad de España. No están solos”, tuiteó.
En la marcha “españolista” participaron la jefa del Gobierno regional de Madrid, Cristina Cifuentes; la ministra de Sanidad española, Dolors Montserrat; el líder de Ciudadanos, el liberal Albert Rivera, y la máxima responsable de este partido en Cataluña, Inés Arrimadas. “España no va a quedarse parada frente a unos golpistas que quieren quitarnos nuestros derechos, nuestra nacionalidad y nuestro pasaporte”, dijo Rivera, quien pidió llamar a elecciones en la región.
Hoja de ruta ratificada Palabra de Puigdemont
Cataluña podría declarar mañana la independencia.
"La declaración de independencia está prevista en la ley del referéndum como aplicación de los resultados. Aplicaremos lo que dice la ley", dijo anoche el presidente de la Generalitat de Catalunya, Carles Puigdemont, en una entrevista con el canal autonómico TV3. La máxima autoridad catalana admitió no tener contacto con el gobierno de Mariano Rajoy: "Hace tiempo que no tenemos porque ellos rehuyen hablar de este tema". En tanto, Joan Manuel Serrat volvió a opinar el sábado en Rosario sobre el conflicto entre Cataluña y el Gobierno español y pidió a ambas partes "que hablen o que se aparten, y sean otros los que hablen".

