El capitán rebelde que Maduro buscaba desde hace tres años
Ayer, tanto Maduro como el ministro de Defensa, general Vladimir Padrino, afirmaron que Caguaripano fue detenido tras el ataque, aunque no lo mencionaron por su nombre, sino por su condición de oficial desertor.
Caracas. Juan Carlos Caguaripano Scott, el jefe del alzamiento protagonizado ayer por una veintena de personas en un cuartel del interior de Venezuela, es buscado por las autoridades desde 2014, cuando fue dado de baja de las Fuerzas Armadas por haber repudiado públicamente al Gobierno y luego fue señalado como promotor de un complot por el cual fueron encarcelados otros militares.
En 2014, Caguaripano era capitán de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militar) y prestaba servicios en el Grupo Antiextorsión y Secuestros de esa fuerza armada en el estado Amazonas, en el sur del país.
Entonces fue acusado de traición a la patria y rebelión, tras haber hecho público su desprecio al gobierno chavista por la represión a las protestas callejeras. Las movilizaciones que se extendieron entre febrero y junio de aquel año dejaron 43 muertos y 873 heridos, según datos oficiales.
El todavía oficial en actividad publicó en las redes sociales, en abril de ese año, un “llamado a la reflexión” a las Fuerzas Armadas, en el que sostenía que existían “sobradas razones legales y constitucionales para intervenir” contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro.
Denunció, entonces, “la ocupación, intromisión y violación de la soberanía nacional por parte de agentes cubanos y grupos narcoterroristas extranjeros en todos los ámbitos de la administración pública y militar”.
Afirmó, además, que había efectivos militares “cumpliendo órdenes abusivas y arbitrarias, protegiendo a colectivos”, como se denomina a los grupos de civiles chavistas, a menudo armados.
Desde aquellos días, Caguaripano vivió en la clandestinidad. Algunas fuentes aseguran que residió fuera de Venezuela. De hecho, el propio Gobierno sostuvo ayer que el excapitán “huyó del país y recibió protección en Miami, Estados Unidos”.
Operación Jericó
En 2015, Caguaripano fue incluido por el Gobierno en la lista de militares sospechados de formar parte de la llamada Operación Jericó, una supuesta conspiración que tenía el fin de derrocar a las autoridades y matar a Maduro. Al menos tres generales de la Aviación y otro capitán de la GNB fueron encarcelados.
El fiscal militar que pidió su detención, Elías Placencia, afirmó que Caguaripano operaba “en la clandestinidad en el plan conspirativo con el seudónimo de Lucas, como encargado del proceso de captación y reclutamiento a jóvenes oficiales del componente Aviación militar”.
Para el chavismo, Caguaripano es un agente indisciplinado con planes de insurrección, que cuenta con la complicidad de otros militares de alto rango y de varios dirigentes opositores.
Ayer, tanto Maduro como el ministro de Defensa, general Vladimir Padrino, afirmaron que Caguaripano fue detenido tras el ataque, aunque no lo mencionaron por su nombre, sino por su condición de oficial desertor, y lo señalaron con grados inferiores al de capitán, como “teniente” y “primer teniente”. La búsqueda de tres años llegó a su fin.

