El avión ruso recibió un “impacto externo”
Moscú y Washington coinciden en la nueva tesis acerca de la tragedia, pero no despejan las dudas sobre si se trató de un accidente o un atentado. Comenzaron a identificar víctimas.
Moscú. El siniestro aéreo ocurrido el sábado en Egipto, en el que murieron 224 personas, fue ocasionado por un "impacto mecánico externo", aseguró ayer el vicepresidente de la compañía aérea rusa Kolavia, Alexander Smirnov, versión con la que coincidieron gobiernos de Moscú y Washington. El director nacional de Inteligencia estadounidense, James Clapper, dijo que por el momento no hay "evidencia directa" de terrorismo, y sostuvo que es "improbable" que el grupo yihadista Estado Islámico (EI) tenga capacidad para derribar un avión, aunque matizó que "no descartaría" del todo ese escenario.

“El avión de la compañía aérea Kogalymavia se desintegró en el aire 23 minutos después de despegar de Sharm el Sheij”, señaló por su parte el ministro de Transporte ruso, Maxim Sokolov, en una reunión con el presidente Vladimir Putin.
El director ejecutivo del Comité Interestatal de Aviación, Victor Sorochenko, había asegurado anteayer que la aeronave se destruyó en pleno vuelo, mientras que una fuente no revelada por la agencia noticiosa RIA Novosti aseguró que “en los fragmentos analizados de momento no se han detectado trazas de explosivos”.
El grupo yihadista Wilayat Sina (Provincia del Sinaí), filial egipcia del EI, había asumido la responsabilidad por la caída del Airbus-321, en un video cuya autenticidad no ha podido ser confirmada. Rusia y la compañía Metrojet, propietaria del avión, no excluyeron ninguna hipótesis como causa de la tragedia, aunque advirtieron que es todavía pronto para sacar conclusiones.
“La única causa plausible sería un impacto mecánico en el avión”, afirmó Smirnov ante la prensa en Moscú, y señaló que “no hubo una combinación de fallos en el sistema que pudiera haber causado la destrucción del avión en el aire”.
La tripulación de la nave no emitió llamada de emergencia, subrayó el vicepresidente de Kolavia: “Al parecer, toda la tripulación ya no estaba en condiciones de trabajar cuando ocurrió la catástrofe”, agregó. Por su parte, Putin exigió “hacer todo” lo necesario para esclarecer las causas del hecho y recordó que en la zona del Sinaí en la que cayó el avión periódicamente se producen enfrentamientos entre fuerzas armadas egipcias y grupos terroristas.
Mientras, en San Petersburgo comenzaron a identificar los cuerpos de las víctimas, que llegaron en la mañana de ayer desde el lugar de la tragedia.
El avión comercial del tipo Airbus A-321 se estrelló cuando volaba desde el centro turístico egipcio de Sharm el Sheij, a orillas del mar Rojo, hacia la ciudad de San Petersburgo. Se trata del peor accidente registrado en la historia de la aviación civil de Rusia.

