El atentado de París sacudió fuerte a una Francia a punto de ir a las urnas
La seguridad, eje del tramo final de la campaña. La ultraderecha trata de aprovechar para lograr alguna ventaja.
París. Lo que muchos temían ha ocurrido. Tres días antes de la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas, un policía murió y otros dos resultaron heridos en un atentado en los Campos Elíseos de París. ¿Se beneficiará la ultraderechista Marine Le Pen de lo ocurrido?
Mientras los candidatos respondían la noche del jueves en televisión a preguntas sobre sus programas, un atacante disparó contra los agentes en plena calle antes de ser abatido. La milicia terrorista Estado Islámico (EI) no tardó en reivindicar el ataque.
No podría haber una señal más clara de que el terrorismo aún no está derrotado y de que no se pueden descartar nuevos ataques.
El atentado sacudió la recta final de una campaña ya de por sí caótica y muy ajustada. Tras conocerse el ataque, varios candidatos cancelaron sus actos de campaña, entre ellos Le Pen y el centrista Emmanuel Macron.
“Los terroristas quieren trastrocar las elecciones”, afirmó Macron, que figura como uno de los favoritos para pasar a la segunda ronda del 7 de mayo.
Según el conservador Fillon, no hay motivos para seguir con la campaña, “pues hay que mostrar solidaridad”.
“Estamos en una guerra que durará mucho”, vaticinó, y aseguró que, si gana los comicios, intentará “luchar con puño de hierro” contra el terrorismo.
A principios de semana, la Policía aseguró haber frustrado un atentado de dos supuestos yihadistas. Tras ello se intensificó la seguridad de los candidatos en un país en el que desde 2015 murieron más de 230 personas en una ola de atentados sin precedentes.
El ataque del jueves contra las fuerzas del orden no hace sino aumentar el sentimiento de inseguridad y amenaza. En un ambiente así, Le Pen se presenta como una “señora de la guerra”, apuntó un comentarista de la cadena de televisión BFMTV.
¿Podría sacar partido Le Pen de la amenaza terrorista? La candidata ultraderechista copó desde el principio cuestiones como la seguridad y el viernes se apresuró a acusar a los gobiernos conservadores y socialistas de haber hecho lo posible en los últimos 10 años para que Francia perdiese la guerra contra el terrorismo.
“Llamo a despertar el alma milenaria de nuestro pueblo, que es capaz de afrontar la sangrienta barbarie con una determinación que nada puede intimidar”, declaró Le Pen en París.
Además, reiteró su demanda de que se adopten medidas más duras en la lucha contra el islamismo, como la expulsión de extranjeros que se consideren potencialmente peligrosos.
El primer ministro francés, Bernard Cazeneuve, acusó a la líder del Frente Nacional de “intentar sacar beneficio (del ataque) y de instrumentalizarlo para crear división”. En su llamada a endurecer la legislación contra los extremistas, Le Pen “olvidó decir al pueblo francés que su partido votó contra toda ley antiterrorista” propuesta por el Gobierno, dijo Cazeneuve.
“Marine Le Pen se atreve a exigir leyes más restrictivas en el ámbito de la inmigración, el asilo y el acceso a la ciudadanía. Nada (...) justifica establecer una relación entre la inmigración y el asilo y lo que pasó en París”, advirtió el primer ministro socialista.
Le Pen cayó últimamente en las encuestas y en la última publicada ayer aparece segunda con un 21,5 por ciento, por detrás del 24 por ciento de Macron.
"Fue un atentado". Lo confirmó el fiscal. Hallaron una nota cerca del cuerpo del atacante en París. Se presume que el papel se le cayó del bolsillo al autor del ataque, de 39 años. En el coche del sospechoso se encontraron otros papeles con las direcciones de varios servicios de policía. Además, las autoridades secuestraron un bolso deportivo con un fusil con acción de bombeo, dos cuchillos de cocina y tijeras de podar.

