EE.UU. pidió a Irán que no fomente la guerra civil en Irak
Obama sugirió que el apoyo de Teherán a los chiítas puede atizar las diferencias sectarias. Washington no descarta ataques a “blancos selectivos” y envía asesores militares.
Washington. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseguró ayer que le ha pedido a Irán evitar pasos que puedan alentar las divisiones sectarias y llevar a una "guerra civil" en Irak e instó al gobierno de Teherán a desempeñar un "rol constructivo" ante la crisis que vive su país vecino. "Hemos indicado a Irán que es importante que eviten pasos que podrían alentar el tipo de divisiones sectarias que podrían llevar a una guerra civil", dijo Obama en la sala de prensa de la Casa Blanca.El lunes pasado, representantes de Estados Unidos e Irán, que carecen de relaciones diplomáticas desde los años ochenta, conversaron en Viena sobre la crisis en Irak."Nuestra posición es que Irán puede desempeñar un rol constructivo si ayuda a enviar el mismo mensaje al gobierno iraquí que el que estamos enviando nosotros: el de que Irak sólo saldrá adelante si es inclusivo y si se respetan los intereses de los chiítas, los sunitas y los kurdos", afirmó Obama."Si Irán sólo está actuando como una fuerza armada en favor de los chiítas, eso quizá empeorará la situación y las perspectivas de formación de un gobierno que de verdad sea constructivo a largo plazo", alertó el mandatario.Por otro lado, Obama presentó ayer su plan para detener los avances del extremismo islamista dentro de Irak con el envío de 300 asesores militares y la posibilidad de marcar objetivos para ataques aéreos "selectivos". El jefe de la Casa Blanca aseguró que con este paso "las tropas de combate estadounidenses no están regresando a luchar en Irak" y advirtió: "Estados Unidos no va a llevar a cabo una acción militar para beneficiar a una facción (del Islam) sobre otra" con la excusa de parar a los extremistas del Estado Islámico de Irak y el Levante (Eiil).El mandatario subrayó que Estados Unidos va a proveer el "espacio" y las "herramientas" que Irak necesita para acabar con la inestabilidad, pero que son los líderes iraquíes los que tienen que encontrar una solución política que incluya también a las minorías sunita y kurda. "No es nuestra labor elegir a los líderes iraquíes (...) debe haber una agenda en la que sunitas, chiítas y kurdos sientan que tienen oportunidades para sus intereses", alegó.El primer ministro iraquí, el chiíta, Nuri al Maliki, aliado de Estados Unidos, está perdiendo apoyos en Washington al ser acusado de haber exacerbado las diferencias sectarias que el Eiil ha capitalizado con avances por áreas de mayoría sunita.Washington presiona para que Al Maliki sea sustituido por un nuevo gobierno tras las elecciones legislativas del pasado abril, las cuales ganó el partido del primer ministro con apenas un tercio del Parlamento.
Decisión bajo la lupa
Kerry, emisario. Barack Obama anunció que enviará al secretario de Estado norteamericano, John Kerry, en una gira por Medio Oriente y Europa en un "esfuerzo diplomático" para consultar con aliados la situación en Irak.
"Fuego amigo". Los avances del Estado Islámico en Irak y el Levante (Eiil) han puesto en entredicho la política de Estados Unidos en Irak y la decisión de Washington de abandonar el país, a finales de 2011, sin dejar un contingente de tropas que ayudase a evitar la desintegración de las fuerzas armadas, fuertemente fragmentadas en facciones religiosas.

