Diálogo en Cuba, sobre los avances en la medicina
Tuve la oportunidad de volver a verlo en otros momentos. Siempre se mostró interesado en los avances de la medicina.
Mi encuentro con Fidel Castro comenzó en 1992, en Tailandia. Allí se definía la sede del Congreso Mundial de Cirugía Láser de 1998 y se habían presentado las candidaturas de La Habana y Los Ángeles. Entonces, presidía la Sociedad Internacional de Cirugía Láser y aunque ya se había adjudicado un congreso en Buenos Aires, que organizamos desde Córdoba, América latina seguía muy por debajo de Estados Unidos en esa materia.Para la adjudicación regional del congreso logramos, con apoyo europeo, que fuese Cuba la sede, aunque bajo la fuerte resistencia, luego abandonada, de los Estados Unidos.En ese tiempo participaba en el entrenamiento de médicos cubanos en el Centro de Investigaciones Médicas Quirúrgicas de Cuba. En 1996, en el Congreso Latinoamericano de Medicina en Cuba, preparatorio del evento mundial, me invitaron y me solicitaron que viajara con un periodista argentino. La persona que conocía era el periodista Luciano Fernández de La Voz , quien cubría noticias universitarias.Apenas arribado a Cuba, el médico jefe de Fidel Castro me entregó un libro autografiado a mi nombre con la estampa de Fidel y sus saludos. El último día en Cuba, Fidel me invitó al Palacio de la Revolución. Fue una larga y amena conversación sobre su educación jesuítica, como el origen de nuestra universidad, la política de ese momento, las Islas Malvinas.Cuando regresamos al país, me sorprendió la repercusión internacional que tuvo la nota de La Voz . Pensé que seguramente era porque entonces daba muy pocas entrevistas. En realidad, luego supe a través de los medios internacionales que ese año fue el más fuerte en rumores sobre los problemas de salud de Fidel. Tuve la oportunidad de volver a verlo en otros momentos. Siempre se mostró interesado en los avances de la medicina. Para mí, haberlo conocido fue una experiencia inolvidable.

