Escalada. Crisis en Bolivia: balearon a un policía en la cabeza durante un violento desalojo
Un operativo para liberar una ruta estratégica en San Julián derivó en enfrentamientos que dejaron 19 heridos y profundizan la tensión política contra el presidente Rodrigo Paz.
Más episodios de violencia se apoderaron este sábado de la región de Santa Cruz, en el este de Bolivia, cuando un operativo policial para desbloquear una ruta estratégica terminó en un sangriento enfrentamiento.
Los incidentes ocurrieron en el municipio de San Julián, donde manifestantes opositores mantienen cortado el tránsito desde hace más de veinte días.
El saldo preliminar de la jornada es de al menos 19 personas heridas, entre las que se encuentran varios efectivos de las fuerzas de seguridad con lesiones de diversa gravedad.
La situación generó una alarma nacional debido a la utilización de armas de fuego durante las protestas, lo que marca una escalada en el conflicto social que atraviesa el país.
Operativo policial y enfrentamientos en San Julián
Las acciones de las fuerzas de seguridad comenzaron a las 6 de este sábado. Un numeroso contingente de agentes antimotines, apoyado por vehículos militares, llegó a la ruta que une Santa Cruz con Beni para proceder al despeje de la vía.
Los efectivos utilizaron gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes, quienes respondieron lanzando piedras y palos. Para frenar el avance policial, los grupos de civiles incendiaron neumáticos, troncos y pastizales en diversos puntos de la calzada.
Tras cuatro horas de combate en la zona, el Ministerio de Desarrollo Productivo, Rural y Agua ordenó el repliegue de las fuerzas. El ministro Óscar Mario Justiniano explicó que la decisión se tomó para “precautelar la vida de todos los efectivos y de todas las personas que se encontraban ahí”.

Policías heridos y estado de salud
Como consecuencia de los actos, un efectivo policial recibió un impacto de bala en el cráneo durante la refriega. El agente fue internado de urgencia en el hospital Obrero de la Caja Nacional de Salud de Santa Cruz.
Según informó la Defensoría del Pueblo, son cuatro los uniformados que permanecen hospitalizados con heridas de bala y se aguardaba el ingreso de un quinto oficial.
Además de la lesión craneal, otros efectivos presentan disparos en las piernas y contusiones oculares de gravedad.
Por su parte, el comandante departamental de la Policía de Santa Cruz, David Gómez, negó que sus subordinados hayan utilizado armamento letal. "Ningún servidor público policial y también militar estaba portando ningún tipo de arma de fuego, solo equipos para control de disturbios", aseguró el jefe policial.
Crisis económica y desabastecimiento de alimentos
Los bloqueos en San Julián no son hechos aislados, ya que cerca de un centenar de vías permanecen cortadas en todo el territorio boliviano. Los manifestantes culpan al gobierno de centroderecha de no resolver la crisis económica, considerada la más grave de las últimas cuatro décadas.
La ruta intervenida es considerada estratégica, ya que funciona como el principal corredor para el transporte de alimentos hacia el resto de Bolivia. Los cortes ya provocaron una fuerte carestía de medicinas, combustibles y productos de primera necesidad en ciudades como La Paz y El Alto.
El Gobierno nacional responsabiliza directamente al expresidente Evo Morales de promover estas manifestaciones para evitar procesos judiciales en su contra. Morales, refugiado en el Chapare, calificó las protestas como una "rebelión" contra una administración supuestamente sometida a intereses extranjeros.

Desalojos en otras áreas estratégicas
La jornada de violencia en San Julián se suma a otros operativos realizados recientemente en diversos puntos del país.
El viernes, la Policía de Bolivia logró desalojar una planta petrolera que había sido tomada por sectores afines a sindicatos campesinos en Santa Cruz.
En esa operación se detuvieron a cuatro personas tras el uso de gases lacrimógenos para liberar las instalaciones energéticas. El Gobierno cuenta actualmente con el respaldo explícito de Estados Unidos y otros países aliados de la región para mantener el orden institucional.




