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Contradicciones en el gabinete de Trump

La alocuciones en el Senado de los principales hombres del presidente electo dejaron expuestos contrasentidos. Hay grandes disidencias entre el magnate y su equipo sobre temas fundamentales como el rol de Rusia en el mundo o la eficiencia de la Otan.

15 de enero de 2017 a las 12:51 a. m.
Beatriz Juez*
Contradicciones en el gabinete  de Trump
TRUMP. Prometió que prohibiría la entrada a todos los musulmanes en Estados Unidos. (AP)
  • Los principales hombres del presidente electo dejaron expuestos contrasentidos.
  • Hay grandes disidencias entre el magnate y su equipo.

Washington. Si para la mayoría de los empleados lo más difícil es decirle al jefe que está equivocado, esto no parece que vaya a ser el caso en el futuro gabinete del republicano Donald Trump, tal y como se ha visto esta semana en las audiencias de confirmación del Senado.

El presidente electo quitó importancia a las contradicciones existentes entre sus promesas electorales y las posturas de varios de los nominados a formar parte de su Gobierno en temas que van desde las relaciones con Rusia al uso de la tortura, pasando por la construcción de un muro en la frontera con México.

“Todos mis nominados al gabinete lucen bien y hacen un gran trabajo. Quiero que sean auténticos y expresen sus propios pensamientos, no los míos”, escribió Trump el viernes en Twitter. El propio Trump está lleno de contradicciones, como se ha visto durante la campaña.

La construcción del muro en la frontera con México es una de las principales promesas electorales del republicano. En cambio, el general John Kelly, potencial secretario de Seguridad Nacional, dijo en el Senado que un muro por si solo no resolvería el problema.

Rusia ha sido otro de los puntos donde han chocado. Mientras que Trump considera necesario llevarse bien con Rusia, el general James Mattis, nominado a secretario de Defensa, cree que Moscú es una de las mayores amenazas para Estados Unidos.

“Desde (la conferencia de) Yalta (en 1945), tenemos una lista larga de veces que hemos intentado interactuar de manera positiva con Rusia. Y tenemos una lista relativamente corta de éxitos en ese sentido”, recordó Mattis.

Mike Pompeo, nominado a dirigir la CIA, está convencido de que Rusia está detrás del hackeo para interferir en las elecciones presidenciales, mientras que Trump ha aceptado a regañadientes que fuera Moscú.

En cuanto a la Otan, Trump cuestionó durante la campaña electoral un principio fundamental de esta organización: la defensa colectiva en caso de que uno de los miembros sea atacado. Mattis, en cambio, apoya a la Otan, que considera “la alianza militar más exitosa, probablemente, en la historia moderna, y quizá que ha habido nunca”.

Más contradicciones: mientras Trump ha prometido sacar a Estados Unidos del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica, Rex Tillerson, ­nominado a secretario de Estado, ha dejado claro que él no se opone al TPP.

Tampoco parece haber coincidencia en temas como el acuerdo nuclear con Irán, que el presidente electo ha prometido desmantelar. Mattis, sin embargo, considera que Estados Unidos deberá respetarlo, a pesar de que sea “imperfecto”.

Durante la campaña electoral, Trump prometió que prohibiría la entrada a todos los musulmanes en Estados Unidos, en respuesta al supuesto odio que dice que sienten hacia los estadounidenses. Esta idea no la comparten ni Tillerson, ni Kelly, ni Jeff Sessions, nominado como fiscal general, pues no creen que haya que prohibir la entrada de un grupo por su religión.

El presidente electo también se mostró a favor de volver a autorizar la táctica de tortura conocida como “ahogamiento simulado” (waterboarding, en inglés). Pero Pompeo ha asegurado que no obedecerá las órdenes de Trump si le pide torturar. “No puedo imaginarme que el presidente electo me lo pidiera”, prefirió decir el candidato a dirigir la CIA.

Pero quizá Trump haya cambiado su postura desde que ganó las elecciones. El presidente electo explicó al diario The New York Times en una entrevista que Mattis le dijo que “un paquete de cigarrillos y un par de cervezas” eran más efectivos a la hora de interrogar a sospechosos de terrorismo que la tortura. “Me quedé muy impresionado por esa repuesta”, reconoció Trump.

Quizá uno de los problemas es que Trump y su futuro gabinete no han hablado y aclarado posiciones antes de las audiencias en el Senado.

Por ejemplo Tillerson, que aspira a ser el jefe de la diplomacia estadounidense, reconoció que no había hablado con Trump sobre la injerencia rusa en las elecciones. Y Kelly, nominado a secretario de Seguridad Nacional, dijo que no había tratado con el presidente electo el tema de qué ocurrirá con los “soñadores” ( dreamers ), los jóvenes indocumentados a los que el presidente Barack Obama ha protegido de la deportación y que Trump quiere echar.

Postura sobre Argentina y su rol en la región

Ayer trascendió que el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, señaló en una reunión con un grupo de especialistas en asuntos latinoamericanos, que “Argentina es un eje muy importante para la política norteamericana en la región”.

Los invitados al encuentro fueron exdiplomáticos hispanos y asesores del neoyorquino. Aseveraron que él entiende que las relaciones entre Argentina y Estados Unidos han mejorado desde la salida de Cristina Fernández.

El embajador norteamericano saliente en nuestro país, Noah Mamet, se expresó en el mismo sentido. “Durante mi gestión el entendimiento mejoró”, dijo mediante un comunicado.

*Agencia DPA