Contra las cuerdas, Temer promete llegar hasta 2019
El presidente de Brasil aseguró que acabará su mandato. Dijo que aunque lo declaren culpable no va a renunciar.
Brasilia. El presidente de Brasil, Michel Temer, afirmó ayer que, incluso si fuera declarado culpable de financiación ilegal de campañas, llegará al final de su mandato, el 1° de enero de 2019, y entregará un país "en orden" y con la economía saneada. "Si hubiera una sentencia definitiva, será acatada", aseguró en una rueda de prensa en referencia a investigaciones que realiza la Justicia electoral sobre la financiación de su campaña de 2014, pero apuntó que todo fallo "puede ser y sería apelado", con lo que un proceso de ese tipo se extendería más allá de enero de 2019.En 2010 y 2014, Temer fue compañero de fórmula de Dilma Rousseff, quien fue reelegida pero destituida en agosto pasado por irregularidades fiscales que dejaron en el poder a su hasta entonces vicepresidente.En las últimas semanas, filtraciones a la prensa de testimonios de altos ejecutivos de la constructora Odebrecht, que colaboran como "delatores premiados" en las investigaciones de corrupción en Petrobras, salpicaron tanto a Temer como a algunos de sus ministros clave en posibles ilícitos.Según esos testimonios, aún no hechos públicos en forma oficial, Temer habría solicitado a Odebrecht la suma de 10 millones de reales (unos tres millones de dólares) en nombre de su Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) para la campaña de esa formación, que presidía.De acuerdo a esas informaciones, el dinero tendría la corrupción como origen y habría sido entregado en efectivo y en dos partes, una recibida por el actual ministro de la Presidencia, Eliseu Padilha, y otra por José Yunes, un asesor del mandatario que renunció tras conocerse esas supuestas delaciones.Otro de los que fue mencionado en delaciones es el actual canciller, José Serra, un posible presidenciable por el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) que se alió con Temer.Así como descartó que la investigación de la Justicia electoral pueda llevar a su destitución, Temer también negó que "por ahora" se plantee reformar su gabinete como consecuencia de esas sospechas. "Padilha sigue firme y fuerte", aseguró Temer, quien insistió en que "supuestos" testimonios filtrados a la prensa "no pueden" llevar a decisiones de Gobierno y mucho menos a destituir a "uno u otro ministro".Temer declaró que todas las investigaciones en marcha en la Justicia "son fundamentales" para el país, pero agregó que "no puede "permitir" que "obstaculicen" la gestión del Gobierno, en momentos en que Brasil está hundido en una aguda crisis.La trama de Petrobras salpica a toda la clase política y traspuso fronteras.
La denuncia de Rousseff
Dilma Rousseff dijo que Michel Temer sufre presiones para renunciar, está acusado de corrupción y si dimitiera luego del 1° de enero será “un golpe dentro del golpe” porque a partir de entonces será el Congreso quien elija a su sucesor.

