Conocé a Jonathan Smith, el héroe que salvó a decenas de personas en Las Vegas
Viajó a esa ciudad para celebrar el cumpleaños de su hermano. Sin querer, terminó siendo protagonista del tiroteo más sangriento de la historia de EE.UU.
Jonathan Smith (30) viajó a Las Vegas, Estados Unidos, para celebrar el cumpleaños de uno de sus hermanos. Estaba preparado para divertirse en el concierto Route 91 Harvest Festival, que se desarrollaba en la “ciudad del pecado”.
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El joven escuchó el ruido de bombas y creyó, como tantas otras personas, que se trataba de fuegos artificiales. Pero de inmediato se dio cuenta que algo estaba mal y que ese ruido no eran bombas sino disparos.
Smith quedó en medio del tiroteo y lejos de huir comenzó a ayudar. Según informó el diario The Washington Post, el hombre se convirtió en el ángel guardián de decenas de personas que gritaban eufóricas.
Uno de los tantos tiros que disparó Stephen Paddock (64), el contador estadounidense y autor de la masacre más grande en la historia de los Estados Unidos, alcanzó al joven, quien debió ser hospitalizado.
La foto con su rostro mirando a través de sus anteojos a la lente de un teléfono celular, sentado, con el torso desnudo y unos pantalones cortos rojos se viralizó en todo el mundo luego de recibir primeros auxilios.
Smith, técnico en fotocopiadoras, recordará esta tragedia para el resto de su vida, puesto que la bala que lo alcanzó seguirá alojada en su cuerpo.
Viaje a la ciudad del pecado
El hombre manejó desde el Condado de Orange, en California, hasta Las Vegas, Nevada, para festejar el cumpleaños número 43 de su hermano Louis Rust, fanático de la música country y quien lo arrastró al concierto mortal. Jason Aldean sería el show final que verían juntos ese fin de semana como celebración. Junto a ellos había otros siete miembros de la familia.
Cuando los disparos comenzaron, Rust le dijo a la familia que se tomara de las manos y comenzaran a correr. Eran parte de la estampida de 22 mil almas que no entendían qué ocurría allí. Smith se enfocó en las más jóvenes: sus sobrinas de 17, 18 y 22 años. Mientras tanto, continuaba gritándole a la multitud: "¡Hay un tirador! ¡Hay un tirador! ¡Vamos! ¡Tenemos que correr!". Condujo a varias personas a un estacionamiento para resguardarlos. "Llevé a varias personas allí. Podías escuchar los disparos. Sonaban como que venían de Las Vegas Boulevard", detalló Smith.

En un momento determinado vio que unas niñas estaban mal escondidas y podían ser alcanzadas por las balas, entonces se dirigió hacia ellas para ponerlas a resguardo y sintió un intenso dolor en su cuello. Pero luego, nada. "No podía sentir nada en mi cuello. Había una cálida sensación en mi brazo", contó en el hall de ingreso del Sunrise Hospital de Las Vegas en lunes por la mañana.
Un policía lo vio tendido y notó que sangraba mucho. Con sus manos frenó la hemorragia, mientras intentaba que uno de los vehículos que pasaba por allí lo trasladara a un centro médico. "No quería morir", recuerda.
En medio de esa caótica noche, Smith salvó la vida de 30 personas. Su foto e historia se viralizaron y todo el mundo lo empezó a llamar héroe.
"No me veo de esa forma. Hubiera querido que alguien hiciera lo mismo por mí. Nadie merece perder la vida en un festival de música”, finalizó el joven.

