Confirman que los 43 jóvenes mejicanos fueron asesinados
Tras cientos de confesiones y pruebas, el fiscal afirmó que los estudiantes desaparecidos fueron incinerados y arrojados a un río. Peña Nietopidió al país que “siga caminando”.
México. El fiscal Jesús Murillo Karam informó que, tras decenas de confesiones y cientos de pruebas, los 43 estudiantes desaparecidos en septiembre en México fueron confundidos por miembros de un cartel con integrantes de una organización rival antes de ser asesinados e incinerados en un basurero en el estado sureño de Guerrero. En una larga exposición de los detalles de la investigación, Murillo dijo que las muestras tomadas en el lugar, la temperatura que alcanzó el combustible y el fuego de la hoguera formada por los sicarios demuestran "de manera contundente" que los 43 normalistas de la escuela rural de Ayotzinapa fueron incinerados sin que queden restos que permitan identificarlos.A esta conclusión llegó ayer, cuando se incorporaron a la investigación 386 declaraciones, 16 allanamientos y dos reconstrucciones de los hechos que permitieron 99 detenciones, entre las que se incluyen casi la totalidad de los policías municipales de Iguala y Cocula, donde fueron quemados.Los estudiantes habían llegado a la ciudad de Iguala el 26 de septiembre a recaudar dinero y colectivos para acudir a una protesta en la capital mejicana. Fueron confundidos por la organización criminal Guerreros Unidos de la banda rival Los Rojos. El alcalde de la ciudad y su esposa, quienes integraban los Guerreros Unidos, habrían dado a la policía la orden de hacerlos desaparecer.Tras varios tiroteos que dejaron seis muertos, los 43 estudiantes fueron detenidos y trasladados en vehículos policiales de Iguala, con apoyo de agentes y vehículos oficiales llegados de la vecina Cocula, hasta un punto a las fueras de Iguala, donde sicarios de los Guerreros Unidos se hicieron cargo de ellos.El fiscal presentó el testimonio de quien habría sido jefe de los sicarios que ejecutaron a gran parte de los estudiantes, Felipe Rodríguez Salgado, alias "El Cepillo", detenido el 15 de enero tras ser deportado desde Estados Unidos.También afirmó contar con confesiones de decenas de policías de Iguala y Cocula que entregaron a los estudiantes y con el testimonio de al menos una decena de sicarios al mando de Rodríguez Salgado que interrogaron, ejecutaron e incineraron los restos de los estudiantes antes de lanzarlos a un río.A los funcionarios implicados en el caso, desde el alcalde a los policías, se los acusará de "desaparición forzada".Ayer, un día después de una multitudinaria protesta de familiares de los 43 estudiantes, el presidente mejicano, Enrique Peña Nieto, llamó a la sociedad a no quedar atrapada en este caso. "Así como debe haber castigo para los responsables de estos hechos lamentables, el país debe seguir caminando para asegurar que México tenga un mejor porvenir", expresó.

