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Con las urnas en el horizonte

El próximo 8 de diciembre no es un día más en Venezuela. Ese día serán elegidos más de 335 alcaldes y cerca de 2.500 ediles en comicios municipales 

06 de noviembre de 2013 a las 02:00 p. m.
Redacción La Voz
Con las urnas en el horizonte

El próximo 8 de diciembre no es un día más ni para el gobierno ni para la oposición en Venezuela. Ese día serán elegidos más de 335 alcaldes y cerca de 2.500 ediles en comicios municipales que los integrantes de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) han planteado como una suerte de balotaje de las presidenciales del 14 de abril pasado. Aquellas elecciones consagraron presidente a Nicolás Maduro bajo protestas y denuncias de fraude de su rival, el gobernador de Miranda, Henrique Capriles Radonski. Las presidenciales de abril se efectuaron para ocupar la vacante dejada en el Palacio de Miraflores por el presidente Hugo Chávez, de cuyo deceso se cumplieron ayer ocho meses.En coincidencia con la evocación de su líder, el gobierno de Maduro resolvió ayer instaurar el 8 de diciembre como "Día de la Lealtad y el Amor al Comandante Supremo Hugo Chávez y a la Patria", en una decisión que fue cuestionada por opositores, entre otras cosas, por coincidir con la cita a las urnas. Pero el Ejecutivo argumentó que fue en un día como ese, el 8 de diciembre de 2012, que el entonces presidente hizo su última aparición pública, dio indicios de la gravedad de su estado y decidió promover a Maduro, en ese momento su vice, como la persona a la que el chavismo debía apoyar si él faltaba.Hoy, ocho meses después de su deceso, Maduro recurre a la imagen de Chávez hasta lo impensado, en un intento por suplir la falta de un carisma que no suele transferirse ni heredarse.Sumados a los problemas económicos que se potenciaron en estos meses, con inflación y desabastecimiento de mercaderías esenciales, que el Ejecutivo atribuye a maniobras especulativas de empresarios y opositores, pero no logra controlar, el presidente ha protagonizado episodios que desorientan incluso a parte del otrora compacto bloque bolivariano.La creación de un Viceministerio de la Felicidad, la asociación de una mancha en las obras del metro de Caracas con la imagen de Chávez, o el más cercano adelantamiento del espíritu de la Navidad, con aguinaldos anticipados incluidos, dieron pie a los detractores de Maduro para reposicionarse de cara al 8D.Hace un año, tras el triunfo que Chávez obtuvo sobre Capriles con el 55 por ciento de los sufragios y más de 11 puntos de diferencia, la oposición venezolana sufría otro duro traspié. En los comicios regionales que la MUD pretendía también convertir en la "segunda vuelta" de las presidenciales del 7 de octubre de 2012, el chavismo barrió a la oposición, con excepción de un par de estados; entre ellos, Miranda, que Capriles retuvo por apenas un puñado de votos.Pero los opositores apuestan ahora a un desenlace diferente en las municipales, postergadas tras el deceso del mandatario, quien había sido reelegido para gobernar hasta 2019.Para la derecha más dura esa fecha suena a eternidad y no faltan quienes sugieren peligrosas salidas o atajos, a través de mensajes y acciones fogoneados en las redes sociales. A Dios rogando... Capriles, quien hoy será recibido en una audiencia privada por el papa Francisco, casi no ha dejado de hacer campaña desde abril y exhorta a un triunfo que le permita proclamar que la correlación de fuerzas ha cambiado en Venezuela. Una de las estrategias opositoras, si se ganan los comicios, sería mantener las denuncias de abril y empezar a trabajar por un referéndum revocatorio. Pero para ello debería transcurrir medio mandato, reunirse suficientes firmas y votos, y otras instancias que los más radicales no parecen dispuestos a esperar. Con ese marco, Maduro advirtió que el gobierno no tolerará eventuales desconocimientos de resultados en la noche del segundo domingo de diciembre. Capriles aportó más leña al fuego y replicó que no creía que este ejército vaya a reprimir a quienes salgan a cuestionar a este gobierno. La apreciación quedó a mitad de camino entre la prudencia que algunos opositores endilgaban como excesiva del gobernador de Miranda y las temerarias sugerencias de un alzamiento cívico-militar que cada tanto hace en Twitter el médico José Marquina, quien desde Naples daba partes paralelos sobre Chávez.En las urnas del 8D no estará en juego ni la presidencia ni la gobernación de Miranda, aunque las campañas de unos y otros se ocupen de buscar acotarle espacios vitales al adversario.