Cómo viven la previa del referéndum los cordobeses radicados en Cataluña
La mayoría está a favor de que se celebre mañana la histórica consulta secesionista. Eso no implica que estén de acuerdo con que la región se separe del resto de España.
- La mayoría está a favor de que se celebre mañana la histórica consulta secesionista.
- Eso no implica que estén de acuerdo con que la región se separe del resto de España.
Algunos llegaron antes que otros, pero todos comparten su amor por la nueva tierra de acogida. Los cordobeses que viven en Cataluña son testigos de un histórico proceso independentista que mañana tendrá su día clave, con la votación de un referéndum de autodeterminación convocado de forma unilateral por las autoridades regionales. El Gobierno central de Mariano Rajoy y la Justicia española intentan frenar el plebiscito a toda costa, pero el empuje secesionista parece irrefrenable.
Pese a todo, nadie sabe si mañana los catalanes podrán ejercer su derecho a voto, ya que la Policía tiene orden de cerrar los colegios electorales y millones de boletas fueron decomisadas en los últimos días. Sin embargo, el presidente de la comunidad autonómica, Carles Puigdemont, insiste en su desafío y asegura que la consulta se llevará a cabo de todas maneras. La tensión se siente en el aire.
“No creo que se llegue al punto de una represión como en Argentina en 2001, pero los ánimos de los catalanes están caldeados. Esperemos que no pase nada grave”, comenta el cordobés Cristian Rassi, de 41 años, chef de banquetes del reconocido Hotel Majestic.
Hace una década que vive en Barcelona, así que conoce bien la idiosincrasia de los pobladores de esas tierras. "Hay que diferenciar entre los catalanes independentistas y los catalanes demócratas. Los primeros quieren separarse, los segundos quieren votar y decidir ellos mismos, derecho que se les ha negado. Se sienten bastardeados. Ese es el sentimiento que percibo en mi entorno, por eso creo que tienen derecho a votar y decidir", explica, y adjudica el renacido auge separatista a la mala gestión de Rajoy.
“Hace unos años nadie quería salir de España, salvo unos pocos. Ahora el resultado de la consulta es incierto”, asegura.
Motivos históricos
Matías Mare también está a favor de que los catalanes expresen libremente sus deseos y opiniones, aunque preferiría que Cataluña no se independizara.
“Creo que derivará en un clima de mucha incertidumbre política e institucional que le hará daño a la región, pero entiendo que tienen motivos históricos que impulsan esta decisión”, reconoce este joven cordobés de 28 años que llegó a principios de 2016 a Barcelona, donde terminó un Master en Dirección de Empresa en la Escuela de Alta Dirección y Administración (Eada).
En caso de que los independentistas triunfen mañana, no cree que el resultado tenga un efecto legal inmediato. "Pero creo que esto impulsará fuertemente el avance de los catalanes hacia un proceso independentista y, al mismo tiempo, una mayor ofensiva del Gobierno nacional, lo que generará un periodo de mucha tensión política", augura.
Gloria Raquel Sandoz coincide en que, pase lo que pase, el “sentimiento catalán perdurará, es imposible retenerlo”. Esta licenciada en Comunicación de 41 años resalta “la lucha civilizada, mediante marchas pacíficas, con estilo y respeto”. “Su idiosincrasia es todo un ejemplo”, afirma.
"Cataluña pide poder expresarse mediante este referéndum y no veo bien que se intente violar este derecho civil. Estoy a favor, porque defiendo la independencia y los derechos del individuo", expone esta cordobesa que lleva 16 años viviendo en Barcelona, y prevé dos escenarios: "Si gana el Sí habrá ley de Transitoriedad y a seguir trabajando para construir y seguir mejorando. Y si es No, habrá elecciones autonómicas".
Sin grandes cambios
Hay otros que consideran que la vida seguirá igual. Como Nuria Vallés, una cordobesa de 29 años que vive en el distrito de Les Corts de Barcelona. “No creo que cambie mucho la situación después del 1-O”, afirma la joven, que incluso pone en duda que los catalanes puedan votar mañana.
"Me parece que las formas que tienen para realizar el referéndum no son las mejores y creo que el camino a seguir en Europa debería ser la unidad. Más allá de eso, está claro que el Gobierno español tiene cosas que resolver con Cataluña", considera Nuria.
Rafael Cara, músico y exintegrante de la banda de rock Rouge and Roll, tampoco cree que este referéndum modifique mucho las cosas. "Lo que pase luego creo que no será muy diferente a como se vive ahora. La gente saldrá a hacer vida normal", afirma.
Rafael está a favor del referéndum "porque es un derecho básico, universal y más viviendo en tiempos de democracia como los de ahora". Este cordobés de 42 años que se radicó en la capital catalana hace más de una década subraya que hay una causa fundamental que trasciende toda la cuestión, y la resume como "el sentimiento de miles de personas".

