Clara señal del papa Francisco a Palestina
Tras la reunión, la Autoridad Palestina abrió su Embajada en el Vaticano, un día antes de la cumbre de París. El encuentro en Francia promueve la reanudación de las negociaciones directas entre las partes para poner fin a la hostilidad.
VATICANO. El presidente palestino, Mahmud Abbas, inauguró ayer la Embajada de Palestina en el Vaticano, donde se reunió con el papa Francisco con el propósito de recabar apoyo de la Santa Sede en el marco de las buenas relaciones existentes entre ambos estados.
El encuentro de Abbas con el pontífice formó parte de su campaña para recabar apoyos internacionales, en paralelo a la cumbre de paz que se celebra hoy en París, con el propósito de dar un nuevo impulso al estancado proceso de paz entre israelíes y palestinos.
Tras destacarse las “buenas relaciones existentes” entre la Santa Sede y Palestina, selladas por el Acuerdo Global de 2015 que se vincula con la actividad de la Iglesia en la sociedad palestina, se confirmó que el tema del proceso de paz en Oriente Medio fue parte del diálogo entre Francisco y Abbas.
En ese sentido, el Vaticano abogó por la reanudación de las negociaciones directas entre las partes “para poner fin a la violencia que causa sufrimientos inaceptables a la población civil y a una solución justa y duradera”.
Asimismo, el Papa expresó el deseo de que, con el apoyo de la comunidad internacional, “se tomen medidas que fomenten la confianza mutua y contribuyan a crear un clima que permita tomar decisiones valientes en favor de la paz”.
Tras la audiencia, Abbas sostuvo en declaraciones a la televisión palestina que en el encuentro conversó con el Sumo Pontífice sobre la iniciativa de paz francesa y la lucha contra el terrorismo.
Hoy, en París, se celebra una cumbre de más de 70 países para relanzar el proceso de paz en Medio Oriente, en la cual ni Israel ni Palestina están representados.
Trascendió que Abbas aceptó la invitación de Francia para ser informado a posteriori sobre los resultados. Por el contrario, el Gobierno de Israel mostró sus diferencias con la comunidad internacional por la adopción de una resolución que busca condenar los asentamientos judíos en los territorios ocupados. Esta semana, el primer ministro Benjamin Netanyahu dijo que la cumbre parisina “no es representativa”.
Salida pacífica
La reunión de hoy, que incluye a los países que integran el Consejo de Seguridad de la ONU, busca dar un nuevo impulso al estancado proceso de paz, insistiendo en la salida pacífica a la crisis.
Sin embargo, el encuentro se produce en un momento delicado, porque el Gobierno de Israel se mostró contrario a la resolución que el organismo internacional adoptó hace semanas, condenando los asentamientos judíos en los territorios ocupados por Palestina.
El Consejo de Seguridad consideró que la situación actual se está degradando en la región, como pone de manifiesto el incremento de la frustración entre la población, sobre todo en los territorios ocupados, lo que ha dado lugar a explosiones de violencia como el reciente atentado de Jerusalén. Recientemente, el canciller francés, Jean-Marc Ayrault, opinó que no hay que esperar a un nuevo rebrote de la violencia para impulsar el proceso de paz.

