Catalanes inician un proceso de secesión
Los independentistas presentaron una declaración para dar inicio ala “creación de un Estado independiente en forma de república". La aprobarían la próxima semana gracias a su mayoría parlamentaria. La iniciativa desató una firme reacción del Ejecutivo central.
Barcelona. El independentismo catalán no esperará a ver qué mayorías arrojan las urnas el 20 de diciembre para dar pasos decisivos hacia la secesión. Los independentistas de la candidatura Junts pel Sí, vencedores de los comicios regionales del 27 de septiembre, pactaron con los anticapitalistas de la Candidatura d' Unitat Popular (CUP) un texto que fue presentado ayer para declarar el inicio del proceso hacia la constitución de "un Estado catalán independiente en forma de república". El texto se votará la próxima semana en el Parlamento autónomo.La gran novedad es que los independentistas advierten por escrito que harán caso omiso a una más que probable suspensión por parte del Tribunal Constitucional, al que ven deslegitimado.Y ahondan en el choque institucional al anunciar que el futuro gobierno hará cumplir "exclusivamente las leyes del Parlamento catalán".La propuesta acordada por Junts pel Sí y la CUP elude expresiones como "desobediencia civil" o "declaración unilateral de independencia", que la coalición del jefe del Ejecutivo catalán, Artur Mas, considera excesivamente duras incluso para sus bases.Sin embargo, los pasos que la plataforma de Mas y Oriol Junqueras pactó con la CUP van en el sentido de avanzar hacia la independencia diga lo que diga el Tribunal Constitucional y sin celebrar un referéndum.
“En forma de república”
La declaración, que se aprobará con 62 votos de Junts pel Sí y 10 de la CUP, va mucho más allá que la aprobada en enero de 2013 y que abogaba por “hacer efectivo el derecho a decidir”.
Ahora se habla de “iniciar solemnemente el proceso de creación del Estado catalán independiente en forma de república”, se insta a iniciar la tramitación de leyes como la de la seguridad social o la hacienda pública, y se insta a adoptar las medidas para abrir un proceso de “desconexión democrática masiva, sostenida y pacífica con el Estado español”.
La CUP exigió que todo el proceso comience antes de las elecciones del 20 de diciembre. Este partido teme que sectores de Junts pel Sí den marcha atrás en la independencia si el próximo gobierno central se abre a negociar algún tipo de solución intermedia para Cataluña. Por este motivo las llamadas “leyes del proceso constituyente” deben comenzar a tramitarse en un máximo de 30 días.
Pero el acuerdo no implica que Junts pel Sí y la CUP estén más cerca de alcanzar un acuerdo sobre el futuro de la presidencia de la Generalitat, cuyo primer debate de investidura será el 9 de noviembre.
La CUP rechaza votar a Mas y el proceso puede dilatarse hasta el 9 de enero, pero ayer la formación anticapitalista expresó confianza en dar con “una persona adecuada” que permita la investidura a la primera.
Abierta
La declaración de los secesionistas está abierta a otras fuerzas, concretamente con la intención de sumar a Catalunya Si que es Pot (Cataluña sí que se puede), en la que está integrada Podemos.
La oposición catalana no tardó en reaccionar. La líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, calificó la propuesta como “un golpe a la democracia”. Y el líder opositor socialista, Pedro Sánchez, se manifestó inquieto ante lo que tildó de “pulso antidemocrático”.

