Brasil: se va el ministro de Hacienda
Según la prensa brasileña, es "inminente" la renuncia de Joaquim Levy.
El ministro de Hacienda de Brasil, Joaquim Levy, se despidió de su equipo de asesores en una señal de que dejará el gobierno, al tiempo que la presidenta Dilma Rousseff comenzó a analizar quien lo sucederá, sostuvieron hoy varios medios locales.
Levy saludó a sus colaboradores con comentarios que insinuaron el fin de su gestión, iniciada en enero pasado, y marcada por enfrentamientos con otros ministros y hasta con la presidenta, informó hoy el diario Folha de San Pablo.
"Dilma decide acelerar la elección del sucesor de Levy, el ministro de Planificación entra en la lista" de candidatos y nuevo ministro puedes ser anunciado "hoy o durante el fin de semana", señaló el matutino de San Pablo.
Exfuncionario del Fondo Monetario Internacional y el Banco Bradesco, Joaquim Levy fue escogido por Rousseff con el propósito de mantener una buena relación con el sector financiero.
Pero el funcionario fue cuestionado por otros ministros, como el de Planificación Nelson Barbosa y el oficialista Partido de los Trabajadores (PT) que proponen mantener el gasto público en lugar de profundizar la disciplina fiscal y realizar reformas.
En la lista de posibles sucesores figuran varios nombres, entre ellos el ex presidente del Banco Central, Henrique Meirelles, respaldado por el ex mandatario Luiz Inácio Lula de Silva, quien cuestionó en más de una oportunidad a Levy, y el economista Marcos Lisboa, entre otros.
"De salida, Levy formula críticas al gobierno que parece tener miedo de las reformas" publicó hoy el diario Estado de San Pablo. Brasil recibió esta semana la pérdida del grado de inversión, un estatus del que el país gozaba desde 2008 y que perdió porque la agencia Fitch rebajó la nota para la deuda soberana a la categoría de especulativa, recordó la agencia Ansa.
La pérdida del grado de inversión se produjo automáticamente debido a que la Standard & Poor\'s, otra de las tres grandes calificadoras, ya había hecho lo mismo en septiembre. Fitch, además, cambió la perspectiva de la nota brasileña de "estable" a "negativa".

