"Blindaje verde". Brasil: los biocombustibles contienen el shock petrolero por la guerra en Irán

Gracias a una industria de biocombustibles madura y una infraestructura única, el gigante sudamericano está logrando amortiguar el impacto del alza internacional del crudo en los bolsillos de sus ciudadanos.

01 de abril de 2026 a las 04:45 p. m.
Brasil: los biocombustibles contienen el shock petrolero por la guerra en Irán
Brasil: los biocombustibles contienen el shock petrolero por la guerra en Irán

Mientras el conflicto en Oriente Medio que involucra a Irán, Estados Unidos e Israel entra en su quinta semana y sacude los mercados energéticos globales, Brasil logró erigirse como un caso excepcional de estabilidad energética.

Gracias a una industria de biocombustibles madura y una infraestructura única, el gigante sudamericano está logrando amortiguar el impacto del alza internacional del crudo en los bolsillos de sus ciudadanos.

Precios estables frente al caos global

La diferencia en el impacto es notable: mientras que en Estados Unidos los precios de la gasolina se dispararon un 30% durante el mes de marzo, en Brasil el aumento fue de apenas un 5%.

Los analistas atribuyen esta resiliencia al uso masivo de etanol a base de caña de azúcar, que permite a los conductores elegir entre llenar el tanque con un 100% de biocombustible o utilizar una mezcla de gasolina que contiene un 30% de este componente vegetal.

Esta capacidad de respuesta se apoya en una flota de vehículos de doble combustible (flex-fuel) cuya escala no tiene parangón en el mundo. El programa evolucionó hasta convertir al etanol en la columna vertebral del transporte brasileño, con ventas que alcanzaron los 37.100 millones de litros en 2025.

Una cosecha récord en el momento justo

El panorama para Brasil es alentador de cara a los próximos meses. Se espera que la cosecha de caña de azúcar, que inicia en la primera quincena de abril, produzca un récord de 30.000 millones de litros de etanol.

Según Evandro Gussi, presidente de la Asociación de la Industria de la Caña de Azúcar (Unica), este incremento de 4.000 millones de litros respecto al año anterior equivale, por sí sólo, a toda la gasolina que el país necesitó importar el año pasado.

Actualmente, el combustible refinado por la estatal Petrobras es un 46% más barato que el combustible importado. Esta eficiencia tecnológica se debe en gran parte a la investigación académica y estatal, como la realizada en la universidad Unicamp, que destaca la "flexibilidad en tres niveles" del modelo brasileño: en la producción, en los motores y en la regulación gubernamental.

El talón de Aquiles: El desafío del diésel

A pesar del éxito con la gasolina y el etanol, Brasil enfrenta complicaciones con el diésel, cuyos precios subieron más de un 20% en marzo. A diferencia de la gasolina, el diésel brasileño depende en mayor medida del crudo importado y sólo cuenta con un 14% de mezcla de biodiésel de soja.

Ante esta situación, y con la mirada puesta en su posible reelección en octubre, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva propuso subsidios a las importaciones de diésel para evitar huelgas de camioneros y contener la inflación de los alimentos.

Un modelo para el mundo

El éxito brasileño despertó el interés internacional. Países como la India y México observan este sistema como un plan maestro para la seguridad energética. Recientemente, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, manifestó su interés en adaptar la tecnología de Petrobras para producir etanol a partir de agave, una planta emblemática de su país.

Como señala Gussi, la mayor ventaja de este sistema, incluso en tiempos de guerra, es su "significativo nivel de replicabilidad" en otras latitudes que buscan protegerse de las crisis geopolíticas.