Temas del día:

Bertone se construye un ático de lujo junto a la sencilla residencia del Papa

El exsecretario de Estado del Vaticano se rebela ante las prédicas de Francisco, quien lanza mensajes de austeridad desde que llegó a Roma.

23 de abril de 2014 a las 12:01 a. m.
Pablo Ordaz*
Bertone se construye un ático de lujo junto a la sencilla residencia del Papa
Suntuoso. Bertone se prepara un retiro dorado (AP).

Roma. En la guerra de poderes que sacudió al Vaticano en los meses precedentes a la renuncia de Joseph Ratzinger, retransmitida gracias a la filtración de su correspondencia, los papeles quedaron bien repartidos. Al entonces papa Benedicto XVI, L'Osservatore Romano le adjudicó el de "pastor rodeado por lobos", un pontífice tímido cuyo único golpe en la mesa fue el de su dimisión. Hubo un ladrón –Paolo Gabriele, el ayudante de cámara– y un banquero honesto al que, ante la dificultad de un papel por lo general tan contradictorio, tomaron por loco y despidieron –Ettore Gotti Tedeschi–.También se recuerda un buen plantel de actores secundarios de lujo y, sobre todo, el papel estelar de malo, que encarnó el entonces secretario de Estado, el todopoderoso cardenal Tarcisio Bertone.La llegada de Jorge Mario Bergoglio al Vaticano calmó de inmediato las aguas. El asunto de las guerras vaticanas se olvidó como un mal sueño y los protagonistas desaparecieron del escenario con tanta discreción que parecían no haber existido jamás.Sin perder la sonrisa, Francisco jubiló de sus funciones a Bertone, quien desde entonces había permanecido al margen de los focos. Hasta ahora.La prensa italiana informa de que el cardenal se está construyendo un ático de casi 700 metros cuadrados en el palacio San Carlos, un edificio del Vaticano ubicado justo al lado de la residencia de Santa Marta, donde el papa Francisco ocupa una habitación doble que no supera los 70 metros cuadrados. Se asegura además que Bergoglio, quien hace poco deseó "una Iglesia pobre y para los pobres", está rojo de ira por el ático del cardenal. Hasta el momento, la Santa Sede no dio su versión.El ático de Bertone, que al parecer está ya casi terminado, sería el resultado de unir dos departamentos espaciosos, el que ocupó durante más de dos décadas Camilo Cibin, jefe de la Gendarmería vaticana con Juan Pablo II, y el que perteneció al arzobispo Bruno Bertagna, un alto cargo de la Curia que falleció en octubre.Es verdad que Bertone no se mudará solo, sino en compañía de las tres monjas que lo asisten desde que, en 2006, Benedicto XVI lo nombrara secretario de Estado.En cualquier caso, y hasta que Francisco no empezó a lanzar sus repetidos mensajes de austeridad y sencillez, en la Santa Sede se veía con absoluta normalidad que los cardenales dispusieran de grandes departamentos, dentro o fuera de los muros del Vaticano, y una vida de lujo que incluye autos oficiales, secretarios y religiosas para las tareas domésticas.Pero ahora, al menos sobre el papel, el guion cambió. De hecho, el Jueves Santo, Jorge Mario Bergoglio se dirigió a los sacerdotes en la basílica de San Pedro para advertirles que no deben ser "untuosos, suntuosos ni presuntuosos". Tal vez Bertone no lo escuchó por el ruido de las obras.

Con menos poder

La destitución de Tarcisio Bertone fue clave para el nuevo papado. De hecho, en las congregaciones generales previas al cónclave tras la renuncia de Benedicto XVI, se acordó que el nuevo papa redujera el poder del secretario de Estado.

*El País, de Madrid