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Batalla en Kiev deja decenas de muertos

La Policía arremetió a balazos contra los manifestantes de la plaza Maidán, que exigen la renuncia del presidente. Reacción mundial.

21 de febrero de 2014 a las 12:01 a. m.
Agencias AP y EFE
Batalla en Kiev deja decenas de muertos
Guerra en pleno centro de Kiev. Continuaban ayer los violentos enfrenta­­mientos entre la Policía y los manifestantes en la plaza de la Independencia, en la capital (Telam).

Kiev. Al menos 70 personas murieron en los últimos tres días de cruentos enfrentamientos entre manifestantes que exigen la renuncia del presidente Víktor Yanukóvich y las fuerzas de seguridad ucranianas, tras el fracaso de una tregua acordada el miércoles por la noche entre el gobierno y los líderes opositores. A las bombas incendiarias arrojadas por activistas, la Policía respondía ayer a balazos. Un video de la televisión ucraniana mostró escenas estremecedoras de manifestantes abatidos por los disparos que después quedaban tendidos en el pavimento, mientras sus camaradas corrían a ayudarlos. El ministro ucraniano del Interior, Vitali Zajarchenko, ordenó ayer la entrega de armas de combate a los efectivos policiales y advirtió que la ley les permite utilizarlas contra los "extremistas"."Hoy fueron atacados los efectivos policiales con armas de fuego. En las calles mueren no sólo los agentes del orden, sino los ciudadanos pacíficos", denunció.El funcionario aseguró que "el Ministerio del Interior exige a los extremistas que entreguen voluntariamente sus armas y retornen al marco de la protesta pacífica".

Policías retenidos

Según un comunicado del departamento de Interior, durante los disturbios los manifestantes opositores ucranianos retuvieron hoy a 67 policías, de quienes “se desconoce su estado de salud y su suerte”.

Al respecto, el ministro advirtió que, “para la liberación de sus colegas, las fuerzas de seguridad tienen derecho a emplear todos los medios que les permite la ley, incluidas las armas”.

En tanto, el alcalde de Kiev, Vladimir Makéyenko, abandonó el gobernante Partido de las Regiones en repulsa por el estallido de un nuevo brote de violencia.

“Mi prioridad es salvar las vidas de los ucranianos. Ni un solo oligarca, ni un solo político ha muerto. Yo, como jefe de la Administración de Kiev, me dedico a sepultar a decenas de gentes de a pie”, afirmó Makéyenko en un mensaje subido al sitio web del Ayuntamiento.

Además, llamó a los diputados a colocarse como “escudo humano” “entre los ciudadanos de Ucrania uniformados y los ciudadanos de Ucrania de civil”.

El dirigente opositor Vitali Klitschkó llamó a Yanukóvich a convocar elecciones presidenciales anticipadas para poner fin a la violencia.

“El derramamiento de sangre continúa. El presidente Yanukóvich debe convocar a elecciones presidenciales anticipadas. Es el único medio de frenar la violencia”, afirmó Klitschkó, en un mensaje a los ucranianos.

Negociación

Los opositores consideran que las autoridades escenificaron el nuevo estallido de la violencia callejera aprovechando la llegada a la ciudad de los ministros de Exteriores de Alemania, Francia y Polonia para demostrar, a ojos de la comunidad internacional, que los manifestantes son unos extremistas violentos.

La maratoniana reunión entre Yanukóvich y los jefes de la diplomacia alemana, Frank-Walter Steinmeier; francesa, Laurent Fabius, y polaca, Radoslaw Sikorski, se prolongó durante más de seis horas, pero se desconocen sus resultados.

Los cancilleres, que decidieron extender su estadía al menos hasta hoy, llevaron una hoja de ruta que incluye una reforma de la Constitución y la puesta en marcha en los próximos meses de un gobierno de transición, y también se entrevistaron con los líderes de la oposición, informaron medios alemanes.

Hubo ayer duras declaraciones de la ONU y de potencias occidentales.

Enviado ruso

Por su parte, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, envió ayer a Ucrania al defensor del Pueblo, Vladimir Lukin, para mediar entre las autoridades y la oposición.

El conflicto lleva tres meses y se desató luego de que el presidente ucraniano se negara a firmar un acuerdo comercial con la Unión Europea y privilegiara su relación con Rusia, con quien negoció un préstamo de 15.000 millones de euros.