Bachelet admitió que va a la segunda vuelta
La candidata de centroizquierda ganó por más del 47% de los votos pero no le alcanza con la primera vuelta. Durante la mañana había dicho que la ponen bien las últimas noticias de que Cristina está bien. Marcelo Taborda, enviado especial a Santiago de Chile.
La exmandataria chilena Michelle Bachelet y la candidata por el oficialismo, Evelyn Matthei, definirán la elección presidencial chilena el próximo 15 de diciembre en segunda vuelta, luego de que en los comicios de hoy la primera no lograra alzarse con la mayoría simple de votos y la aspirante de derecha sorprendiera con una performance de más de 25 por ciento.
Bachelet, amplia favorita en los comicios de hoy, reunía esta noche alrededor de 47 por ciento de los votos, con lo que quedaba a tres puntos porcentuales de la mayoría simple que le aseguraba el triunfo en primera vuelta.

Del otro lado, Matthei superaba 25 por ciento, una cifra bastante más amplia que la que anticipaban algunas encuestas que incluso especulaban con que podría quedar tercera o cuarta a manos del independiente Franco Parisi o el progresista Marco Enríquez Ominami, quienes al fin del escrutinio disputaban el tercer lugar pero rondando el 10 por ciento.
Discursos
Cerca de las 21 Bachelet habló en su comando electoral ante sus seguidores para mostrarse segura del triunfo en diciembre, y dejó en claro que hoy tuvo "una gran victoria".
"Sabíamos que ganar en primera vuelta era complejo y así y todo hicimos un gran esfuerzo que no alcanzó, pero no tengo dudas de que en diciembre obtendremos un triunfo contundente", enfatizó.
La exmandataria afirmó que la mayoría de los chilenos "hoy votó por una nueva Constitución, por una educación de calidad y sin lucro y por una reforma tributaria", tres de las principales propuestas que hizo al electorado.
Desde el cuartel electoral oficialista, Matthei, con una amplia sonrisa y expresión distendida, prometió dar batalla en el balotaje y bajo el anuncio de que "la campaña por la segunda vuelta empieza ahora", profundizó el discurso de derecha -sobre el tema de la seguridad- y respondió puntualmente a las propuestas de Bachelet.
"Hoy ganaron los que están cansados de la delincuencia, los que viven de su trabajo; hoy ganaron los que se oponen a una reforma tributaria que va a liquidar las pymes y la creación de empleos", disparó.
"Ellos (por los dirigentes de la coalición opositora Nueva Mayoría) y sus jueces de izquierda protegen los derechos de personas que cometieron delitos contra los chilenos que quieren vivir tranquilos", agregó ante la plana mayor de la Alianza, entre quienes se encontraban el presidente de Renovación Nacional (RN) Carlos Larraín -autor de polémicas declaraciones acerca de que no confiaba en las posibilidades electorales de Matthei- y el canciller Alfredo Moreno.
Despejada la incógnita acerca de si habría o no segunda vuelta, la atención se dirigió a determinar quién quedaba tercero, y a falta de 10 puntos porcentuales de los votos por escrutar, Enríquez Ominami le sacaba medio punto de ventaja a Parisi.
Ambos candidatos dieron por segura la victoria de Bachelet en diciembre, y por si alguien habría especulado con que Parisi apoyaría a Matthei, el candidato afirmó sin ambages: "Bachelet, que es una dama, va a ganar; Matthei, que es una mala persona, jamás será presidenta de Chile".
Hace un par de semanas Matthei acusó a Parisi de tener deudas previsionales de orden laboral, denuncia que no fue confirmada pero que frenó el ascenso que el aspirante independiente venía teniendo en las encuestas.
MEO, como se lo conoce a Enríquez, aseguró que "no hay ninguna posibilidad de que la derecha gane en diciembre, y esto es una buena noticia", pero también envió un mensaje a la centroizquierda: "Cambiaron el nombre de Concertación por Nueva Mayoría y quedó claro que no tienen ninguna mayoría".
En cuanto a la elección de senadores nacionales, con 66 por ciento de los votos escrutados la oposición alcanzaba 50 por ciento y la derecha 38, aunque de acuerdo con el sistema electoral binominal que rige en Chile el reparto de escaños terminaría bastante parejo.
Con algunas variaciones, en diputados nacionales Nueva Mayoría sacaba 48 por ciento con 52 por ciento del escrutinio, y la derecha quedaba en 37.
Dato relevante. Se estima que la votación de fue cercana al 50%. Fueron a votar unos 6,5 millones de chbilenos sobre 13,5 millones en padrón
Felipe Morandé, jefe del comando de Matthei, dijo que están "muy bien, muy contentos porque hemos logrado pasar a segunda vuelta".
El día de Bachelet
Llegó con rigurosa puntualidad a las 9.30 al Colegio Teresiano Enrique de Ossó, en la comuna santiaguina de La Reina, a la que volvió a habitar desde hace ocho meses, cuando dejó su cargo de titular de ONU Mujeres y regresó a Chile desde Nuev York.
Michelle Bachelet recibió y devolvió algunos saludos en su camino tranquilo hacia la Mesa 153, ubicada en el gimnasio cubierto de la institución. Mientras aguardaba su turno, algunas autoridades y electores de otras mesas cercanas se acercaron y le pidieron una foto, a lo que la expresidenta (2006-2010) accedió sin problemas.
Después, cuando le entregaron las cuatro papeletas (para presidente, senadores, diputados y consejeros regionales), Bachelet se dirigió a la “cámara secreta” (el equivalente a nuestro cuarto oscuro pero montado tras cortinas de color negro) y se tomó su tiempo para marcar sus preferencias en las boletas.
Al cabo de unos cuatro minutos y luego de que sus papeletas estuvieran dobladas y cerradas con el estampillado correspondiente posó para los muchos camarógrafos y fotógrafos con el voto de color blanco correspondiente al cargo de presidente en su mano y lo depositó en una urna de madera y vidrio.
Luego repitió la operación en las tres urnas contiguas con los otros tres rubros en disputa: un voto celeste para senadores, uno color damasco para diputados y uno verde para los consejeros regionales (parlamentarios locales), que por primera vez se escogen de forma directa.
Fue cuando terminó de sufragar que estallaron los primeros aplausos para la primera mujer presidenta de este país que hoy quiere volver a hacer historia. Afuera comenzaban a escucharse cánticos: “¡Primera vuelta! ¡Primera vuelta!”.
Después, Michelle tuvo un breve contacto con la prensa. Serena, vestida de pantalón y zapatos negros y una chaqueta en tono salmón, la exmandataria afirmó: “Nos encantaría ganar en primera vuelta, pero obviamente sabemos que hay nueve candidatos y las personas que concurren a votar elegirán a quienes corresponen”. Tras reiterar que habrá que esperar a los resultados, dijo que aguardará “muy tranquila” esos informes.
Bachelet reiteró la importancia de la participación en estos primeros comicios de voto voluntario y también insistió en la necesidad de una reforma constitucional, cuando aludió al voto simbólico que llevaban adelante los chilenos en el exterior, inhabilitados por ley para sufragar. “Esta es una de las cuestiones por las que debemos trabajar en una reforma”, dijo la favorita de todas las encuestas. “Espero que esta ea la última vez que los compatriotas que están en el extranjero no puedan votar”, resaltó.
Antes de retirarse de su centro de votación y ante la pregunta de un colega de TV argentino que le pidió un mensaje para nuestro país, Bachelet dijo: “Espero como siempre lo mejor… Nos hace bien que a ambos nos vaya bien”. También aludió a la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, y los problemas de salud que la tuvieron alejada de sus funciones y manifestó que “el último dato es que está muy bien”. “Nos pone bien que esté muy bien”, indicó.
En ese momento, sobre la Avenida Ossa, seguidores de Bachelet cantaban: “¡Se siente, se siente, Michelle presidente!”


