Apuestas entre alcaldes, a un día de las elecciones en Chile
El ganador o los ganadores obtendrán un “bife a lo pobre”, una especialidad que consiste en un bistec con cebolla rubia frita y además papas y dos huevos fritos. Enviado especial.
En una tórrida jornada de vigilia electoral en Santiago, tres alcaldes se convirtieron en centro de atención al protagonizar una singular apuesta sobre los resultados de mañana.
En principio, el desafío estuvo planteado entre el alcalde de Cerro Navia, Luis Plaza, de Renovación Nacional, y su colega de Maipú, el democristiano Christian Víttori. El primero apostó a que esta elección presidencial tendrá balotaje y Evelyn Matthei estará en él. El segundo se jugó por un triunfo rotundo de Michelle Bachelet en primera vuelta. A ellos se sumó luego la alcaldesa derechista de Lampa, para apoyar la moción de Plaza.
El lugar para formalizar la apuesta fue el modesto bar/restaurant “Donde Zacarías”, típica esquina de comida popular en la esquina de Alameda y 18, en el centro cívico de Santiago. Su dueño, Zacarías Alarcón, que ofició de “ministro de fe” o garante del evento, tiene escrito sobre uno de los vidrios de su local la frase: “Aquí está el creador del ‘Día Nacional del Bife a lo Pobre’”. Y este sería el objeto en disputa en la apuesta.
El o los perdedores deberán prepararle y servirle en el restaurant al ganador o ganadores la especialidad de la casa, ese “bife a lo pobre” que consiste en un plato con cuatro elementos: un bistec con cebolla rubia frita y además papas y dos huevos fritos.
En “Donde Zacarías” este plato se vende a 3.690 pesos chilenos, pero el martes al mediodía muchos pagarían mucho más por ver a un alcalde o alcaldesa prepararlo y llevarlo a la mesa ataviado de mozo.
“Lo quiero bien jugoso, como la democracia”, dijo Ortúzar a Víttori ante las cámaras de la TV que se reunieron ayer en el lugar. “Están invitados a ver al alcalde de Maipú de cocinero porque habrá segunda vuelta”, dijo Plaza mientras resaltaba que “este buen clima es el que debe primar en la democracia chilena”.
“Nunca me di un gusto de que un alcalde me cocine y una alcaldesa me sirva; será muy bueno… ah y ¡que la carne sea de la mejor!…”, retrucó el democristiano entre risas primero y afirmaciones más serias luego sobre las chances reales de la expresidenta de ganar esta batalla en el primer round.
Los alcaldes se quedaron departiendo una vez que se fueron los periodistas. Entre oficialistas y opositores chilenos no todo es tan cordial a la espera de lo que ocurra en las urnas.

