Aprueban compra de armas a enfermos mentales
La medida había sido impulsada por Obama dentro de su plan para aumentar los controles en el acceso a armas de fuego tras la matanza de un colegio en Newtown (Connecticut) en el año 2012, donde fueron asesinados 20 niños y seis profesores. El Estado palestino, más lejos con Trump
Washington. El Senado de Estados Unidos aprobó ayer la suspensión de una regulación impulsada por el expresidente Barack Obama para impedir que personas con problemas mentales puedan acceder a la compra de armas, en una victoria de los grupos proarmas, como la influyente Asociación Nacional del Rifle (NRA).
El voto se saldó con el respaldo de 57 senadores, la mayoría completa de los republicanos y varios demócratas, frente a 43 rechazos.
La decisión del Senado se produce después de que la Cámara de Representantes, también de mayoría republicana, hiciese lo mismo hace unas semanas. Sólo queda la firma del presidente Donald Trump, quien ya adelantó que la ratificará.
La medida había sido impulsada por Obama dentro de su plan para aumentar los controles en el acceso a armas de fuego tras la matanza de un colegio en Newtown (Connecticut) en el año 2012, donde fueron asesinados 20 niños y seis profesores.
La norma, que se calcula afectaba a 75 mil personas, exigía que la Dirección de Seguridad Social comunicase al Gobierno federal los nombres de las personas con historial de enfermedades mentales, para que no pudiesen comprar armas.
Candidato que se baja
El empresario de comida rápida Andrew Puzder pidió ayer que dejen de considerarlo como nominado de Trump al puesto de secretario de Trabajo.
“Si bien no estaré trabajando en el gabinete, apoyo completamente al presidente y a su equipo altamente calificado”, dijo de modo diplomático el dirigente republicano.
La audiencia de confirmación de Puzder estaba programada para hoy, pero algunos republicanos habían dicho que les preocupaba que durante cinco años no hubiera pagado impuestos por una ex ama de llaves que vivía en el país de manera ilegal. Emplear a un inmigrante ilegal tiene costo político en el “mundo Trump”.

