Andalucía refleja giro político en España
El Psoese impuso en su bastión frente al PP, que sufrió una fuerte caída. Podemos, tercero, y Ciudadanos irrumpen en el Parlamento.
Sevilla. El Partido Socialista Obrero Español (Psoe) se impuso con claridad aunque sin mayoría las elecciones en la región de Andalucía (sur), que tuvieron como principal característica la apertura del espectro político a dos jóvenes fuerzas políticas: Podemos y Ciudadanos. Con un Parlamento regional de 109 diputados, que sitúa la mayoría absoluta en 55 bancas, los socialistas lograron 47 escaños, mientras que el Partido Popular (PP, gobernante a nivel nacional) obtuvo 33, con una sensible merma de su caudal de sufragios en la región, que en 2012 le dio 50 bancas.Por detrás quedaron Podemos (izquierda), con 15 diputados; Ciudadanos (centristas liberales) con nueve, e Izquierda Unida, con cinco bancas.Con esta mayoría simple alcanzada ayer los socialistas tendrán que buscar apoyos para gobernar, pero las alianzas no serán fáciles, porque estos comicios, aunque regionales, adquieren un significado especial a nivel nacional. Y es que las elecciones andaluzas han abierto un año con varias citas con las urnas, ya que en mayo habrá elecciones en 13 regiones y unos ocho mil ayuntamientos de toda España y a finales de 2015 se celebrarán las legislativas para renovar el Parlamento y formar un nuevo gobierno central.La actual presidenta regional de Andalucía, la socialista Susana Díaz, consiguió la victoria con el 35,45 por ciento de los votos. "La victoria de hoy (por ayer) es histórica e indiscutible", aseguró la vencedoras de los comicios. "Hay pocos antecedentes en Europa de que un partido revalide su mayoría democrática después de 33 años en el gobierno y eso nos llena de responsabilidad", añadió. Díaz reconoció que el nuevo Parlamento andaluz, mucho más fragmentado, será "un fiel reflejo de la pluralidad que existe en la sociedad".El PP de Mariano Rajoy, que llevó a Juan Manuel Moreno como candidato andaluz, obtuvo el segundo puesto con un 26,74.
Casi todos contentos
Podemos cosechó un 14,84 por ciento de los apoyos, frente al 19 por ciento que auguraban sondeos. Pero el clima en la fuerza era de euforia. “El mapa político en Andalucía y en España ya ha cambiado”, afirmó Teresa Rodríguez, candidata de Podemos, emparentado con el partido griego Syriza que se opone a las medidas de austeridad impuestas por la Unión Europea. “No es una foto fija sino un fotograma de la película del cambio”, subrayó entre gritos de: “¡Sí se puede!”
La satisfacción también dominaba en el búnker de Ciudadanos. “Estoy convencido de que habrá gente que después de lo que hoy (por ayer) ha pasado no querrá ver que España está cambiando”, dijo Albert Rivera, líder de la fuerza. “Estoy convencido de que habrá gente que querrá seguir viendo y leyendo en las noticias que no han perdido, que han ganado, pero todos sabemos que el bipartidismo ha muerto”.
En la actualidad es el PP (derecha) el que domina el Ejecutivo central y la mayoría de los poderes locales, con el Psoe en la oposición, pero todas las encuestas auguran una fuerte subida de Podemos y Ciudadanos, hasta el punto de que los cuatro partidos estarían separados por pocos puntos porcentuales.
Ello abriría un escenario diferente y novedoso en las poco más de tres décadas y media de democracia de España, que siempre han visto la alternancia de socialistas y populares. Si los sondeos se confirman a nivel nacional, serían necesarios pactos de gobernabilidad.
El caso de Andalucía, sin embargo, tiene sus particularidades, ya que esta zona del sur del país es el principal centro de poder de los socialistas, aunque se trata de la región más poblada de España, con 8,3 millones de habitantes. Los socialistas han gobernado Andalucía sin interrupción desde 1982.
Razones que favorecen ideas de cambio
Desempleo. Los dos nuevos partidos culpan a fuerzas tradicionales por el desempleo que agobia a Andalucía, de 34,2 por ciento, la mayor tasa en España.
Desilusión. Parte importante de los 6,5 millones de votantes andaluces mostraron desilusión con los partidos tradicionales.
Corrupción en el Psoe. Dos exlíderes socialistas están bajo investigación por presuntos manejos irregulares en un fondo de ayudas para desempleados que benefició en forma ilegítima a políticos, dirigentes sindicales y hasta a familiares y amigos.
Delitos en el PP. El Partido Popular también ha estado involucrado en escándalos luego que se descubriera que su ex tesorero, Luis Bárcenas, desvió millones de euros hacia cuentas secretas a su nombre en Suiza.

