Almagro insta a otra reunión de la OEA por Venezuela
El titular del organismo continental invocó el artículo que prevé un llamado de urgencia por ruptura del orden institucional. Fue luego de que el chavismo intentó limitar, con una designación, a la fiscal General.
CARACAS. Venezuela sigue sin respiro en lo relativo a la crispación social y política de los últimos tres meses. Ayer, el día después del ataque a la Asamblea Nacional (AN, Parlamento) tuvo lugar otro capítulo de la guerra institucional ante la decisión de la fiscal General, Luisa Ortega Díaz, de impedir el ingreso de la designada vicefiscal, a la que respalda el Gobierno.
El Ministerio Público (MP, Fiscalía) negó la entrada a su sede a Katherine Haringhton, designada como segunda de Ortega por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), pero desconocida por la funcionaria quien, en cambio, nombró recientemente a Rafael González para ese cargo.
La polémica se da porque la fiscal General (desde hace unos meses muy crítica del presidente Nicolás Maduro) fue designada en 2015 por la AN, poder ahora cercenado por el TSJ, y en cambio, a la vicefiscal la quiere imponer la Justicia, alegando que el Legislativo está impedido por desacato.
En ese contexto fue que desde las puertas de la institución, Haringhton señaló que es una funcionaria jubilada de ese organismo y que, ahora, tiene una “misión” que cumplir.
“Aquí estoy; yo tengo una misión, una función. He sido juramentada para cumplirla. Soy una funcionaria jubilada de la institución. Más de 23 años de servicio trabajando aquí, no soy una invitada”, dijo Haringhton, sancionada por Estados Unidos en 2015 con el congelamiento de sus bienes y la prohibición de entrada a ese país.
Poco después, Ortega denunció en su cuenta en Twitter “la pretensión arbitraria” de la vicefiscal nombrada por el TSJ, y responsabilizó a la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, la policía militarizada) y el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) “de cualquier situación irregular que ocurra contra la sede y funcionarios de la Fiscalía.
Desde Washington
Inmediatamente después del suceso, apareció un pedido del presidente de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, para reunir hoy de urgencia al Consejo Permanente del organismo con el objeto de discutir los “recientes acontecimientos” en Venezuela.
Los hechos a los que se refirió Almagro son los del ataque de anteayer a la sede del Legislativo por parte de grupos que se identificaron como chavistas, y que dejó 20 heridos, incluyendo siete diputados. Sin embargo, de modo implícito el llamamiento está vinculado con el intento de Maduro por desbancar a la fiscal General, una voz dentro del mismo chavismo que se tornó crítica con él.
Violencia
En tanto, se multiplicaron ayer las denuncias sobre presuntos abusos y destrozos de parte de agentes de las fuerzas públicas en la noche que siguió al ataque en la AN, sobre todo en los barrios de Caracas. Los diputados opositores Tomás Guanipa y Richard Blanco usaron Twitter para advertir sobre abusos y represión en La Candelaria, Capuchinos y Quinta Crespo, y en El Paraíso, al oeste de la capital, considerado un bastión del chavismo.
Asimismo, una manifestación opositora en el centro fue dispersada por la policía.

