Aire para Dilma y Lula en las calles y la Justicia
El máximo tribunal de Brasil dejó en su órbita las investigaciones de corrupción del expresidente y apartó al juez Moro. Masivos actos contra el “impeachment”.
Río de Janeiro, San Pablo. El jaqueado gobierno del Partido de los Trabajadores (PT), que encabeza la presidenta Dilma Rousseff, recuperó algo de fuerza ayer, con masivas manifestaciones de apoyo en más de 30 ciudades y una resolución judicial favorable al máximo líder de la fuerza, el exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva. Las multitudinarias marchas y actos unieron en la jornada el repudio al último golpe militar en Brasil (1964-1985), de cuyo inicio se cumplían ayer 42 años, con el rechazo al proceso de impeachment iniciado contra Dilma, que el gobierno y sus aliados y seguidores consideran como nueva forma de golpe.La propia Rousseff reiteró esa apreciación al reunirse con intelectuales y artistas que le expresaron su apoyo, mientras en Brasilia el Ejecutivo seguía negociaciones para recomponer su base tras el anuncio del principal aliado del PT de que abandonaba la coalición.
[Video:https://www.youtube.com/watch?v=bDlgNhxDLSY]Por otro lado, el portazo anunciado el martes por el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) volvió a mostrar ayer que no fue una decisión unánime de la fuerza.El presidente del Senado, Renán Calheiros, miembro del PMDB, tercero en la línea sucesora de Dilma y quien debería conducir su eventual juicio político, consideró "un error" la decisión de su partido de apartarse del Ejecutivo.Pero más allá del respaldo en las calles expresado una vez por movimientos sociales, sindicales y políticos afines al PT, el oficialismo recibió una noticia favorable de parte de la máxima corte de Brasil.El Supremo Tribunal Federal (STF) decidió ayer que las investigaciones sobre presuntos nexos del expresidente Lula en torno a la causa de corrupción en Petrobras permanezcan bajo su órbita y no regresen a manos del juez federal de primera instancia de Curitiba Sérgio Moro.Por seis votos a dos, la más alta corte avaló la decisión que había sido adoptada en forma individual por el relator del proceso, Teori Zavascki, quien cuestionó además la decisión de Moro de divulgar escuchas telefónicas entre el expresidente y su sucesora, Dilma Rousseff, y otros políticos con fueros.La decisión judicial no resuelve sobre la designación de Lula como jefe de Gabinete de Rousseff, sobre la cual pesa una medida cautelar que mantiene en suspenso la asunción. Esa cautelar fue resuelta por el juez del STF Gilmar Mendes, quien participa en Lisboa de un seminario al que también asiste el máximo líder opositor, Aécio Neves. Mendes es acusado por el gobierno de ser un magistrado afín al Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) que lidera el senador Neves.A partir del fallo de ayer, el STF será el encargado de analizar el expediente en que se investiga si constructoras vinculadas al caso Petrobras tienen nexos con dos propiedades, un departamento en la playa de Guarujá y una quinta en la ciudad de Atibaia, ambos en el estado de San Pablo, cuya propiedad se atribuye al exjefe de Estado.

Zavascki fustigó además al juez Moro por haber divulgado conversaciones telefónicas de Lula con personas con fueros, algo que no debe revelar ninguna instancia, salvo la máxima corte del país.
La presidenta Rousseff fue interceptada y su conversación con Lula divulgada. “Eso incendió el país”, había dicho el pasado 16 de marzo otro juez del STF, el ministro Marco Aurelio Mello, en otra crítica directa al magistrado de la “Operación Lava Jato”.
Las grabaciones fueron divulgadas por Moro el mismo día que la mandataria designó a Lula como jefe de Gabinete, lo que generó una inmensa polémica que echó más leña al fuego de la crisis política en que está sumergido el país. De la conversación se desprendía la intención de Dilma de dotar a Lula de un fuero especial con la designación.
La conversación de Lula con Rousseff puede ser invalidada como prueba, según declaró Zavascki, porque fue grabada después de que el juez Moro decidió el fin de las investigaciones.
Lula es objeto de dos investigaciones, en ambos casos por supuesta corrupción, que comenzaron en tribunales de San Pablo y Curitiba y ahora pasarán a la órbita del Supremo.
Dos dimisiones con impacto olímpico
Cerca de Río. El ministro de Deportes de Brasil presentó ayer la renuncia a su cargo cuatro meses antes de que se celebren los Juegos Olímpicos en Río.
Del PMDB. George Hilton, del PMDB, es el segundo de siete ministros de esa fuerza que dejan su Ejecutivo.
Seguridad. El coronel Adilson Monteiro, jefe de la Fuerza Nacional de Seguridad, renunció tras difundir una carta con duras críticas al gobierno. Monteiro tenía asignado papel clave en Río 2016.

