Ahora, el director del FBI dice que Hillary no será procesada por correos
Tras desatar una tormenta política hace 10 días, al reabrir las investigaciones sobre los e-mails de la ex secretaria de Estado, este domingo James Comey reafirmó su decisión de julio.
Diez días después de que anunciara su decisión de reabrir una investigación sobre correos electrónicos de Hillary Clinton en tiempos en que se desempeñó como jefa de la diplomacia estadounidense y que con ello desatara una tormenta política que repercutió en las encuestas preelectorales, el director del Buró Federal de Investigación (FBI) de Estados Unidos, James Comey, informó este domingo en el Congreso que su determinación de no procesar a la exsecretaria de Estado Hillary Clinton no ha cambiado tras revisar nuevos e-mails encontrados en la computadora de una de sus asistentes.
Por su parte, el congresista de Utah Jason Chaffetz, presidente del comité de Supervisión de la Cámara afirmó: "Basados en nuestra revisión, no hemos cambiado las conclusiones alcanzadas en julio sobre la secretaria Clinton".
El FBI concluyó ese mes que el hecho de que la exsecretaria de Estado utilizara un servidor privado para transmitir comunicaciones gubernamentales, entre ellos algunos correos electrónicos con información clasificada, no justificada una imputación de la candidata demócrata a la Presidencia.
Reapertura
Sin embargo, hace 10 días, el propio Comey había anunciado la reapertura de una investigación en torno a correos relacionados con Anthony Weiner, un congresista que era la pareja de la principal asesora de Hillary (Huma Abedin) y a quien se investiga por haber cometido "sexting" (envío de correo con contenido pornográfico o inapropiado a una menor).
La reapertura de las investigaciones repercutió de inmediato en las campañas, dando nuevo aire al republicano Donald Trump y haciendo que la imagen de la ex primera dama cayera en las encuestas, que registraron desde hace un par de días un empate técnico.
Queda por ver el impacto que tendrá este nuevo anuncio del jefe del FBI, emitido a través de una carta dirigida al Congreso a menos de 48 horas de los cruciales comicios que definirán el próximo inquilino de la Casa Blanca.

