Estados Unidos. Acusan a una madre de secuestrar a un niño y obligarlo a disculparse con su hijo por bullying
La imputada, de 40 años, habría interceptado al compañero de escuela de su hijo en la calle y lo llevó a su casa sin autorización. Enfrenta cargos que prevén hasta 15 años de prisión en Utah.
Una mujer de 40 años fue acusada en Estados Unidos de secuestrar a un niño de 11 años para obligarlo a pedir disculpas a su hijo en el marco de un presunto caso de acoso escolar. El hecho ocurrió en la ciudad de Provo, en el estado de Utah, y es investigado por la Fiscalía del condado.
De acuerdo con la denuncia penal y la información recabada por Telemundo, la acusada, identificada como Shannon Tufuga, habría interceptado al niño cuando circulaba en bicicleta y lo habría obligado a subir a su vehículo. Luego lo habría trasladado hasta su domicilio sin el consentimiento de sus padres.
Cómo ocurrió el hecho
Según la reconstrucción judicial, el episodio tuvo lugar el 17 de septiembre de 2025. La mujer habría recorrido el vecindario con la intención de ubicar al niño, a quien responsabilizaba por hostigar a su hijo en la escuela.
Al encontrarlo, habría detenido el automóvil frente a la bicicleta del niño y lo habría forzado a subir. Presuntamente, en la vivienda le pidió que se disculpara y, según consta en el expediente, lo amenazó con que su esposo lo golpearía.
La acusada también le habría dicho que “tenía suerte” de no haber sido atropellado en el momento en que lo interceptó. Tras el episodio, el niño habría sido llevado de regreso a su casa.

Impacto en la víctima y los cargos que enfrenta la mujer
La denuncia señala que el niño sufrió “grave angustia emocional” y un alto nivel de ansiedad luego de lo ocurrido. Como consecuencia, habría modificado de manera significativa sus rutinas diarias.
La Fiscalía del condado de Utah imputó a la mujer por secuestro de un menor y maltrato infantil agravado. Si bien estos delitos pueden ser considerados de primer grado, en este caso fueron presentados como cargos de segundo grado.
Según la legislación estatal, la pena podría ir de uno a 15 años de prisión, además de multas económicas.
La investigación fue derivada a otra jurisdicción policial para evitar posibles conflictos de interés, ya que la acusada trabajaba como agente de cruce escolar al momento del hecho.
Posturas enfrentadas
Mientras la familia del menor sostiene la acusación y advierte sobre el impacto psicológico del episodio, la defensa de la mujer negó los hechos y cuestionó la versión presentada.
En un comunicado, los abogados señalaron que existen antecedentes de conflictos escolares que no fueron debidamente abordados y que presentarán pruebas en el proceso judicial.



