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720 sentenciados a muerte en Egipto

Más de 700 personas recibieron las penas extremas en un proceso repudiado a nivel mundial por la falta de garantías para los acusados. 

29 de abril de 2014 a las 12:01 a. m.
Agencias Efe y Télam
720 sentenciados a muerte en Egipto
Repudio. En las inmediaciones de los tribunales, familiares de los acusados y activistas repudiaron el megaproceso judicial (AP).

Minia. La Justicia egipcia adoptó ayer nuevas medidas draconianas y controvertidas con la condena a muerte de 720 islamistas, entre ellos el líder de los Hermanos Musulmanes, Mohamed Badía, de las que 37 son sentencias firmes y el resto, provisionales.

El muftí de Egipto, máxima autoridad religiosa del país, Shauqui Alam, deberá pronunciar un dictamen no vinculante sobre 683 penas de muerte –una de las cuales es la de Badía– antes de que el tribunal emita un fallo definitivo.

La Corte Penal de la ciudad meridional de Minia dictó las sentencias ante la ira y la frustración de los familiares de los acusados, que se agolpaban cerca del tribunal a la espera de escuchar la decisión.

En total, el tribunal de Minia procesó ayer a unas 1.200 personas, en dos “macrojuicios” sin precedentes que no han contado con garantías legales, según abogados y defensores de derechos humanos.

En un ambiente muy tenso, decenas de familiares rompieron a llorar al conocerse las sentencias a pena de muerte y cadena perpetua, apenas veinte minutos después del inicio de la sesión.

En ausencia de los acusados, la corte ordenó remitir los expedientes de 683 islamistas al muftí del país, lo que según el sistema judicial egipcio significa que han sido condenados a muerte provisionalmente, hasta que se dicte el fallo definitivo el próximo 21 de junio.

Los acusados –la mayoría juzgados en rebeldía– afrontaban los cargos de asaltar instituciones públicas y la comisaría del distrito de Al Edua, en la provincia de Minia, así como de asesinar a un policía.

A su salida del tribunal, el abogado de la defensa Mohamed Faruq sostuvo que la Corte no tiene pruebas y que el fallo es “político y contrario a la legislación egipcia”.

Del mismo modo se expresó un portavoz de los Hermanos Musulmanes, declarados “grupo terrorista” por las autoridades en diciembre pasado, quien señaló que las condenas buscan atemorizar a la población para evitar manifestaciones.

En el otro caso resuelto en el tribunal, el mismo magistrado, Said Yusef –calificado por sus detractores como el “juez de las ejecuciones”–, dictó la pena capital en firme para 37 personas y conmutó esa sentencia por cadena perpetua para otras 491.

Los halló culpables de atacar comisarías, edificios gubernamentales e iglesias, y del asesinato de un coronel de Policía en la población de Matay, también en Minia.

Los sucesos de ambos casos se enmarcan en la ola de violencia que se extendió por Minia el pasado agosto, en protesta por el desalojo policial de las acampadas de los seguidores del depuesto presidente Mohamed Mursi en El Cairo, que se saldó con cientos de muertos.

Uno de los letrados del caso de Matay, Adel Mustafa Halabi, dijo que apelarán las sentencias y que el juez consideró que los 37 condenados a muerte en firme estaban implicados de forma directa en el asesinato del coronel.

Según los expertos, es probable que la Corte de Apelación acepte los recursos y ordene repetir los juicios.

Ola de críticas

Las condenas y la celeridad con la que los jueces adoptaron la decisión provocaron duras críticas de organizaciones de defensa de los derechos humanos en todo el mundo, las Naciones Unidas (ONU) y las potencias occidentales.

Cada juicio se completó en cuestión de horas, sin la presencia de la prensa, y los tribunales impidieron que los abogados defensores presentaran sus alegatos, según denunció la ONG Human Rights Watch (HRW), informó la agencia de noticias Europa Press.

Además, la mayoría de los acusados fueron juzgados en ausencia, ya que sólo 70 de los condenados están detenidos.

Prohíben al 6 de Abril

Un tribunal cairota prohibió ayer las actividades del Movimiento 6 de Abril, uno de los principales instigadores de la revolución que derrocó a Hosni Mubarak en 2011.