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Manejar “en verde”

Conducir de forma eficiente un vehículo puede suponer un importante ahorro en combustible y, por lo tanto, una buena contribución ambiental.

22 de octubre de 2010 a las 12:02 a. m.
Héctor Magnone (Especial)
Manejar “en verde”

El alto grado de contaminación que sufren las grandes ciudades obedece al incremento en el uso de vehículos de combustión. De allí que en muchos países ya se pusieron en práctica medidas que, en diversos casos, tienden a reducir la presencia de automóviles en sus calles y avenidas.

En otros, en cambio, se optó por formar conductores con conciencia ecológica. Según estos programas, la conducción ecológica permite disminuir la emisión de dióxido de carbono a la atmósfera, reduce la contaminación acústica y posibilita el ahorro de combustible.

Entre esas medidas es importante considerar las siguientes claves para no aumentar la contaminación y realizar un manejo eficiente:

ACCIONES NOBLES:- Marchas altas: procurar la circulación con marchas altas de manera que se reduzcan las vueltas o revoluciones del motor. Esto se notará en el combustible. La primera marcha es la que más consume, por lo que hay que utilizarla sólo para el arranque.

- Motor apagado: reducir el consumo de combustible y la emisión de gases implica encender el motor sólo lo necesario y apagarlo cuando la parada o detención sea prolongada.

- Distancia segura: mantener una distancia prudente entre los coches que nos preceden (al menos 30 metros en la ciudad y 80 en la ruta) demandará menos exigencias al propulsor y resultará más seguro.

- Suavidad: reducir la marcha lo más lento posible, levantar el pie del acelerador y accionar gradualmente el pedal de freno para quitar la velocidad del coche.

- Constancia: mantener una velocidad constante optimiza el consumo de combustible.

- Neumáticos: comprobar periódicamente su presión. Una goma mal inflada incide en el comportamiento del auto y en su consumo.

NO HÁBITOS INAPROPIADOS:- Maniobras bruscas: prescindir de ellas optimiza el consumo, reduce el desgaste y resulta de menor riesgo.

- Exceso de aire acondicionado: usar sólo lo necesario, ya que es uno de los equipamientos que más combustible requiere para su funcionamiento.

- Revolucionar el auto: no acelerar el motor al encenderlo y evitar las aceleraciones repentinas. Se aconseja en un motor a nafta llevarlo entre dos mil y 2.500 revoluciones por minuto y entre 1.500 y dos mil para los diésel.

- Pegados: es importante tener un campo de visión amplio para favorecer a las maniobras, anticiparse a los movimientos y entrar con la marcha adecuada. Por eso no hay que pegarse a los otros automóviles ni permitir que otros viajen muy cerca del nuestro.

- Cargados: a la hora de viajar no llevar una carga excesiva y distribuir bien los bultos en el baúl, de acuerdo a su peso y tamaño.

- Ventanillas: no hay que abrirlas, siempre que sea posible.