En Italia, los feriados son santos
En un país de fuerte raigambre católica, y a pesar del impulso laico que llevó adelante el Estado en la década del ’70, la mayor parte de los 12 feriados nacionales son religiosos.
Lunes 20 de septiembre en Roma. Son las 7 de la tarde y las calles desbordan de gente mientras la ciudad festeja el 140º aniversario de la anexión de la ciudad al Estado italiano, que este año coincidió con la entrada en vigencia del decreto que transforma la comuna en "Ente Especial Ciudad Capital", atribuyéndole mayor autonomía y funciones. El calendario de actividades, para locales y turistas, era amplio y se extendió desde el sábado hasta el lunes. Hubo muestras gratuitas en museos, apertura extraordinaria de palacios, conciertos al aire libre y desfiles patrióticos, pero tanto en la administración pública como en el sector privado se trabajó como cualquier día normal. Es que en Italia son sólo dos las fechas patrias o históricas que prevén feriados no laborables: la fiesta de la República, el 2 de junio, y el aniversario de la liberación de la ocupación nazi-fascista, el 25 de abril.En un país de fuerte raigambre católica, y a pesar del impulso laico que llevó adelante el Estado en la década del '70, la mayor parte de los 12 feriados nacionales son religiosos, como la Asunción de la Virgen el 15 de agosto (también llamado "Ferragosto"), el Día de Todos los Santos, el 1° de noviembre y la Inmaculada Concepción, el 8 de diciembre. A ello se suman los santos patronos" de cada localidad y dos fiestas católicas que constituyen fines de semana largos ya institucionalizados: el lunes del Ángel, después de la Pascua, y Santo Stefano, el 26 de diciembre.Precisamente debido a su impronta religiosa tradicional, no hay minivacaciones que ameriten la movilidad de los feriados y, si bien éstos impulsan el miniturismo (o bien agriturismo, como se denomina al alojamiento en la campaña), sólo en algunos casos se implementa el puente; tal es el caso de Sant'Ambroggio (Patrono de Milán), que se festeja el 7 de diciembre y prevé una semana completa de días no laborables. Sin embargo, los fines de semana largos no faltan, e incluso es posible tomarlos a medida, lo que significa que la mayoría de los trabajadores obtienen en el contrato laboral cuatro días anuales de franco, en compensación por los feriados eliminados del calendario durante los años '70.

