Máxima y Guillermo de Holanda cumplen diez años de casados
La boda real fue el 2 de febrero de 2002 en Amsterdam. Desde entonces, la popularidad de la argentina no paró de crecer. Se cree que la reina Beatriz podría abdicar pronto, lo que los convertiría en reyes.
Máxima y Guillermo de Holanda cumplen hoy diez años de matrimonio, con motivo de lo cual la televisión pública holandesa NOS retransmite dos especiales dedicados a la popular pareja, que se ha ganado el corazón de los holandeses sobre todo gracias a la espontaneidad de la argentina (ver Galería de fotos: Los looks de Máxima en la realeza de Holanda).
Máxima Zorreguieta se casó el dos de febrero de 2002 en Amsterdam con el príncipe Guillermo sin la presencia de sus padres, el precio que la popular princesa tuvo que pagar por ser hija de Jorge Horacio Zorreguieta, ex secretario de Agricultura durante la dictadura militar (1976-1981).
Las lágrimas recorriendo el rostro Máxima durante la ceremonia mientras sonaba un tango con bandoneón en la Iglesia Nueva de Amsterdam se ganaron el aprecio de los holandeses, que desde entonces restaron importancia al hecho de que Máxima fuera hija de un político de la dictadura.
Popular. La pareja, que ha tenido tres hijas en esta década, es la más popular de la Familia Real holandesa, sobre todo gracias a la espontaneidad de Máxima, que ha reconocido públicamente que a pesar de ser la princesa de Holanda, sigue siendo una mujer latina.
La única situación que ha suscitado las críticas a la pareja en estos años ha sido la construcción de una casa de vacaciones en Mozambique en 2008, justo cuando estallaba la crisis económica internacional y los ciudadanos empezaron a tener que apretarse los cinturones.
Con la reciente venta de esa mansión, los príncipes han puesto fin a su sueño africano y han atajado las críticas en un momento en el que vuelven a sonar con fuerza los rumores de abdicación de la reina Beatriz, que los convertiría en reyes.
Los príncipes de Holanda (de 44 años Guillermo y de 40 Máxima) también han sabido llegar a acuerdos de entendimiento con la prensa, a la que conceden periódicamente sesiones de fotografías a cambio de que se respete su intimidad y la de sus hijas (Amalia, Alexia y Ariane).
"El código mediático funciona bien", reconoció el heredero en una de las entrevistas concedidas en estos diez últimos años a la televisión publica NOS.
Esas sesiones fotográficas suelen coincidir con las vacaciones de los príncipes, pero también se han realizado en la playa o en el jardín de la residencia privada de la pareja.

