Alberto Álvarez: La nariz y la boca son mis manos y mis brazos
Tarjetas de Navidad. Las réplicas de sus obras se distribuyen en el mundo a través de distintas entidades que pagan derechos de autor. Tiene parálisis cerebral y la pintura es su vida desde niño.
Fui un niño como todos: iba al colegio, jugaba. Pero lo mío era la pintura. Iba a la casa de parientes o amigos, miraba los cuadros y pensaba: "Algún día voy a pintar así". Tengo parálisis cerebral y no puedo mover manos ni pies. Me traslado con una silla de ruedas con un comando que pude adaptar para accionarlo con la boca. La nariz y la boca son mis manos y mis brazos. Tengo 54 años y, aunque tengo movimientos involuntarios, ahora siento que tengo más control de mi cuerpo. Ahora me muevo menos, pero siempre pude pintar. Tengo el taller en la casa de mi madre, mi mujer me coloca la pintura, yo hago la mezcla, y así trabajo. Me regaló mi primera acuarela una mujer que vivía a la vuelta de mi casa, cuando era niño. Yo tendría 11 o 12 años y en la escuela pintaba con lápices de colores, luego esfumaba el dibujo y el efecto era el de una pintura. Con la acuarela comencé a pintar montañas y árboles. Y cada vez más y más y más. Luego, cuando cursaba la escuela secundaria hice cursos, estudié composición, fui adquiriendo conocimientos y me recibí de profesor de porcelana. Estoy en pareja y tengo dos hijas de 24 y 19 años. Ellas y el arte son todo para mí. Amo la música, el teatro, pero la pintura es mi vida. Hoy uso acrílico y óleo. El óleo me gusta mucho por la técnica misma, pero el acrílico es más fácil de usar con la boca. Mi estilo es un poco naif, pero también tiene mucho realismo, para que no sea tan inocente, y lo que más hago son paisajes.Hoy los pintores con la boca podemos vivir de nuestro arte. Tenemos una beca que nos ayuda a comprar los materiales, a tener una familia, a expresar lo que sentimos. Cobramos un derecho de autor por la reproducción de nuestras obras y hay distintas entidades en el mundo que se encargan de reproducirlas. Nuestro fuerte son las tarjetas de fin de año, pero he ganado premios a nivel nacional, regional e internacional por mis cuadros. Siempre tuve ganas de levantarme, nunca sentí deseos de quedarme en la cama. Me levanto temprano y salgo a la calle, antes de ir a mi taller me tomo un café en un bar y luego voy a mi atelier. Con mi silla de ruedas me desplazo por todos lados. Quizá algún día pueda elegir quedarme para ver televisión, pero nunca me desperté sin deseos de salir de la cama. Producción periodísticaPerfil
Alberto Álvarez nació el 1º de mayo de 1959 en Mendoza, afectado físicamente por una parálisis cerebral. Por su calidad artística y trayectoria personal, recibió la distinción de miembro pleno de la Asociación Pintores con la Boca y el Pie, a la que ingresó hace más de 25 años. Inició su carrera en 1975 como autodidacta y, entre otros premios, obtuvo los galardones Premio Nacional Bienal Alpi, Trofeo Rotary Club Internacional de Salta, mención de honor de la Cámara Juniors de Mendoza y Premio Ejemplo de Vida del Club de Leones de Mendoza. También siente pasión por los idiomas y completó estudios de inglés y alemán, y cursos de técnicas de traducción. Afirma que su mayor anhelo es “sembrar amor para cosechar amigos”.

