Agenda para flashear. En su regreso a Córdoba, a Dream Theater le sobran motivos para celebrar

La banda estadounidense vuelve en el marco de una gira por su 40° aniversario. Pero a decir verdad, hay otros disparadores para que su regreso sea considerado como histórico.

12 de abril de 2026 a las 03:32 p. m.
En su regreso a Córdoba, a Dream Theater le sobran motivos para celebrar
Dream Theater, formación actual: Mike Portnoy (batería), John Petrucci (guitarra), James LaBrie (voz), John Myung (bajo) y Jordan Rudess (teclados). (Prensa Dream Theater)

Dream Theater, banda ícono del metal progresivo, volverá a Córdoba el próximo 26 de abril. Actuará en el mismo espacio en que lo hizo en agosto de 2012 (Plaza de la Música), pero en esta oportunidad el cosquilleo de ansiedad de sus fans se percibe en un nivel superior en relación al de aquella.

Es que la formación estadounidense mostrará en sus filas al extrovertido y virtuoso (al igual que todos sus compañeros) baterista Mike Portnoy, quien la había abandonado en 2010 por padecer agotamiento físico - mental y para atender la necesidad de ampliar horizontes expresivos.

En otras palabras, Portnoy se sintió tan extenuado como asfixiado. Le hizo mella el hecho de afrontar repertorios de los más exigentes en situación de gira – disco – disco – gira permanente, y en combustión con socios que al tocarse todo entran en un trance sensorial de lo más demandante.

“Una de las razones por las que necesitaba dejar Dream Theater era porque no quería terminar mi carrera siendo solo el baterista de una banda. No quería tocar con los mismos cuatro músicos el resto de mi vida. Necesitaba desplegar mis alas y sabía que tenía mucho más que ofrecer que solo Dream Theater”, le contó Portnoy a Classic Rock hace 10 años.

“Creo que si analizas mi trayectoria, habla por sí sola. He grabado más de 50 álbumes con muchísimas bandas diferentes, en una gran variedad de estilos, desde metal hasta rock y progresivo y todo lo demás. Todas las bandas en las que he estado conforman la imagen completa de quién soy, y espero que mi legado musical refleje todo eso. Simplemente me gustaría que me recordaran como un gran amante de la música”, amplió en ese diálogo este admirador del canadiense Neil Peart, el fallecido baterista de Rush.

Fue en octubre de 2023 que se anunció el regreso de Mike Portnoy a Dream Theater. Y la declaración oficial del músico fue la siguiente: “¡Estoy abrumado de alegría al volver a casa y reunirme con mis hermanos! La idea de crear nueva música juntos es tan emocionante y absolutamente no puedo esperar a salir a la ruta y tocar en vivo para una nueva generación de fans que nunca pudieron ver esta formación antes... ¡No hay lugar como el hogar!”

En ese textual el músico da en el clavo promocional del regreso de Dream Theater a nuestra plaza: la de poder ver a la formación legendaria que se completa con el cantante James LaBrie, el guitarrista John Petrucci, el bajista John Myung y el tecladista Jordan Rudess.

La historia de este quinteto, que no es el original, comenzó en 1985 y con el nombre de Majesty, después de que Petrucci y Myung llegaran a Berklee College of Music de Boston en busca de un baterista afín. En una sala de ensayo, encontraron un tesoro en Portnoy y pronto comenzaron a improvisar juntos. Sobre ese trío se edificó Dream Theater, hoy considerada con justicia una de las mejores y más apabullantes bandas del metal progresivo.

LaBrie, es el tercer cantante de la banda y, según los especialistas, el que mejor encaja con la lógica instrumental imprevisible del proyecto por saber cuándo rugir y cuándo matizar, contando, claro, con los recursos necesario para llevar adelante esa alternancia.

Rudess, por su parte, se unió a Dream Theater en 1999 y en reemplazo de otro exalumno de Berklee: Derek Sherinian.

A 40 años de 1985

¿1985? ¿No nos separan 40 años de aquel comienzo? Exactamente. Y ese es el otro disparador promocional del regreso de Dream Theater: la banda llega en el marco de la gira celebratoria por su 40° aniversario, cuyo tramo norteamericano finalizó el año pasado en el Radio City Music Hall de Nueva York.

A propósito de ese show, una review sobre él sintetizó de manera brillante el legado de la banda que nos ocupa.

“Los Dream Theater podrían ser los últimos en alcanzar el estatus de superestrellas del metal. Su peculiar ascenso al éxito se produjo a principios de los ‘90, una época que favorecía arreglos más simples, artistas tocando en pijama, con la mirada baja y cantando sobre la depresión”, comienza la crónica del portal Sonic Perspectives.

“En cambio, optaron por todo lo contrario: inspirándose en lo que Queensrÿche y Fates Warning habían hecho unos años antes, fusionaron el lado atmosférico y melódico de Pink Floyd y Marillion con la agresividad de Iron Maiden y Metallica. Y en sus letras, contaron historias complejas, abordando profundas cuestiones filosóficas sobre la vida, el destino y la naturaleza humana”, añadió con tanta claridad, que convierte en superfluo cualquier otro intento de dar con un perfil breve y concreto.

Entonces, revisemos: regresa una de las bandas más emblemáticas del metal progresivo luego de recuperar un miembro original clave y para celebrar su 40° aniversario.

Suena suficiente para mover al fan a comprar la entrada, pero hay más.

“El actual show de Dream Theater celebra el lanzamiento del 16º álbum de estudio de la banda, Parasomnia, que se interpretará en su totalidad, así como clásicos y favoritos de los fans de su catálogo en lo que promete ser una noche de música inolvidable”, señala una presentación oficial.

Parasomnia es un álbum que tardó 15 años en prepararse y tiene ocho piezas en 71 minutos, lo que da un promedio de casi nueve por cada canción. Claramente, se trata de otra entrega que exige un compromiso total del escucha y que contrasta severamente con la lógica fragmentaria con la que se consume música hoy. Temas como The Shadow Man Incident (de 19.32 minutos) y Dead Asleep (de poco más de 11) no permiten imaginar otra situación de escucha que no sea la de concentrado en desarrollos sinuosos, sorprendentes, elaborados, abrumadores y, por supuesto, disfrutables para aquellos formateados por años en la aprehensión de la complejidad y la belleza.

Aun con ese perfil “difícil”, Parasomnia debutó en el número 1 de las listas Billboard Top Hard Rock Albums, Hard Music Albums y Current Rock Albums, vendiendo más de 18.000 unidades combinadas en la primera semana.

También debutó en el número 41 del Billboard 200, “lo que es notable para una banda de metal progresivo y muestra su devota base de fans”, según los promotores de la nueva gira de Dream Theater.

Con respecto al concepto subyacente señalaron que Parasomnia es un término para trastornos disruptivos relacionados con el sueño, incluyendo sonambulismo, parálisis del sueño y terrores nocturnos.

El álbum fue producido por Petrucci y mezclado por Andy Sneap. Y la portada fue responsabilidad de Hugh Syme, otro de los artistas que regresa a la banda que catapultó su carrera con el disco Images & Words (1992), que figuró en la lista de los “100 mejores álbumes de metal de todos los tiempos” de Rolling Stone.

En esa misma publicación, los fans consagraron a Metropolis Pt. 2: Scenes from a Memory (1999) como el “álbum de rock progresivo número uno de todos los tiempos”.

Pero ahora, los promotores insisten en que los disparadores en torno a Dream Theater son el 40° aniversario y Parasomnia: “Simultáneamente, estos cinco viejos amigos entran en una nueva y audaz era impulsada por la música más centrada, formidable y ardiente de su carrera”.

“Están aprovechando los recuerdos del pasado y la promesa del futuro para aprovechar al máximo el presente. En definitiva, el 16° álbum del grupo representa de dónde vienen y hacia dónde van no solo como compañeros de banda, sino como hermanos”, cierran.

Para ver

Dream Theater se presentará en Plaza de la Música el próximo 26 de abril. Entradas disponibles en Edén Entradas. Los organizadores convocan a las 21.

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