Entrevista. Pablo Guyot y Alfredo Toth reconvirtieron GIT en GYT: Seguimos porque nos encanta nuestra música

Los músicos revelan por qué convirtieron en dúo al trío que tenían con Willy Iturri. Y revisan la historia de un canciones imperial en los ’80 y vigente hasta hoy.

22 de marzo de 2026 a las 07:34 p. m.
Pablo Guyot y Alfredo Toth reconvirtieron GIT en GYT: Seguimos porque nos encanta nuestra música
Pablo Guyot y Alfredo Toth, de entrecasa y rodeado de instrumentos. (Prensa GIT)

GIT se ha reconvertido en GYT. Tal cual, el trío que formaban el guitarrista Pablo Guyot, el baterista Willy Iturri y el bajista – cantante Alfredo Toth devino en un dúo que forman el primero y el último porque el del medio no quiso participar de la actualización de su repertorio de excelsas canciones pop.

Y sobre todo, de la celebración del 40° aniversario de la canción Es por amor, la más relevante de GIT Volumen 3 (1986), el tercer disco del proyecto y segundo producido por Gustavo Santaolalla.

En nuestra ciudad, este festejo tendrá lugar en Quality Lab el próximo viernes, con Guyot y Toth acompañados por Guillermo Cudmani (guitarra) y Bolsa González (batería).

Más allá de que conceptualmente el concepto del show se enfoca en una sola canción, está claro que la idea es una aproximación acabada a toda la obra de un trío que se destapó con hits irresistibles en formato pop & rock hacia mediados de los ’80, luego de respaldar (en su prime) a solistas prolíficos como Raúl Porchetto y Charly García.

“Willy vivía en Chile y nosotros estábamos acá. Después de la gira que hicimos en 2017, le tomamos el gusto a recrear nuestra obra, porque hacía tiempo que estábamos produciendo discos en vez de tocar en vivo. Decidimos armar la banda así porque con Willy no se podía”, es la explicación oficial de Guyot sobre por qué al final quedaron dos.

“Elegimos seguir tocando en banda porque nos encanta, y Willy quiso hacer su carrera solista. Cada uno fue por su lado y nosotros estamos contentos con la decisión que tomó cada uno”, remata Toth a su turno,.

–¿Y tuvieron que hacer algún tipo de recorte en particular de la obra de GIT teniendo en cuenta la ausencia de Willy?

–Guyot: No, tocamos todos los temas. Si te digo los temas que son de Alfredo y míos, no necesitamos ningún otro. Quizás hay una parte que cantaba Willy que no tocamos, pero temas como Es por amor, Siempre fuiste mi amor, Ana, No hieras mi corazón o Tarado de cumpleaños son nuestros y, creo, no necesitamos de otro repertorio. No nos gusta tocar temas que no son nuestros.

–Toth: Respetamos las canciones originales, aunque ahora tocamos con baterista y guitarrista nuevos y eso introduce algunos arreglos, pero sin variar la canción, para nada.

–Guyot: No tocamos los temas igual, pero se mantiene la estructura y la onda. No nos propusimos hacer versiones.

–Los llevo al grado cero de GIT, a los años tempranos: ¿cómo surgió el trío?

–Toth: La historia oficial empezó cuando nos juntamos con Raúl Porchetto. Ya por entonces, el trío como base de banda estaba formado. Con él grabamos discos como Metegol (1980) y Televisión (1981) hasta que en un momento nos preguntamos “¿por qué no hacer algo nuestro con nuestras propias composiciones?”. Empezamos a componer en la sala de ensayo y mucho después vino lo de acompañar a Charly (García).

–Guyot: Tuvimos una interrupción de un año, en el que grabé con ZAS y en la que Alfredo estuvo de gira con Piero, pero ya estábamos ensayando. Luego Charly nos llamó, nos dio la oportunidad de tocar temas en sus shows, durante la gira de Clics Modernos, y, al terminar, grabamos nuestro propio disco en Ibiza. Con Charly tocamos en Barcelona y nosotros paramos en Ibiza un mes para grabar nuestro disco bastante rápido. Charly nos ayudó bastante.

–Toth. Nos costó despegarnos de la banda de Charly, porque sonaba muy bien y nos llevábamos excelente entre todos. Además, en ella estaban Fito (Páez), Fabiana (Cantilo), Gonzo (Palacios) y (Dani) Melingo…

–Guyot: Durante un año tocamos con Charly y con GIT al mismo tiempo. El último show con él fue en Vélez, mientras nosotros ya grabábamos nuestro segundo disco (GIT Volumen 2, también conocido como “El disco negro”) con Gustavo Santaolalla. Tuvimos que decidir dejar su banda para seguir con lo nuestro. Fue con dolor porque nos encantaba.

Charly García y Gustavo Santaolalla, estilos contrapuestos

–¿En qué medida las experiencias con Charly y Santaolalla los formatearon como productores?

–Guyot: Ayudaron mucho. Charly produce de forma muy diferente a Gustavo. Por otro lado, con Charly ya teníamos todo muy listo, muy ensayado – preparado, y él le puso una “frutilla” importante a los temas sin hacernos trabajar tanto como trabajamos con Gustavo. Él es muy intuitivo y expone lo que sabe sin poder enseñártelo, porque es como si Maradona te quisiera enseñar a jugar al fútbol. Gustavo, en cambio, nos propuso cosas distintas y nos hizo jugarnos por lugares bastante locos, tal como habrás escuchado en ese disco que te nombré. Fue una experiencia de salir de la comodidad para que el rock no deje de ser rock.

–Me animo a decir que ese “GIT Volumen 2” se anticipó a producciones anglo. Por el sonido del tambor, sobre todo. La interacción con Santaolalla fue de avanzada. ¿Ustedes sabían que estaban haciendo algo a contramano de las expectativas?

–Toth: Nunca te das cuenta en el momento, es lo que sale. A la distancia lo mirás y decís: “Che, qué bueno que está esto”. Ese disco nos costó mucho grabarlo, con horarios espantosos. Por lo general terminábamos a las seis de la mañana y caminábamos con las cintas a otro estudio para entregarlo. Igual, a nivel personal, la mezcla del disco no me gusta nada, pero no puedo negar que es un superdisco, muy arriesgado. Recuerdo que en esa época me subía a los taxis, sonaban nuestros temas y yo solía reparar en que la batería hacía “toing, toing” y que sonaba más fuerte que la voz.

–Siendo ustedes productores de grandes obras como “Girando” de Ratones Paranoicos, ¿se entusiasman con la posibilidad de hacer un disco nuevo de canciones suyas bajo la etiqueta de GIT?

–Toth: Componemos en nuestros momentos libres y nos dedicamos a la música todos los días. Siempre guardamos cosas. A veces tenemos ganas de revelarlas, pero a esta altura no es fácil juntar temas que te gusten y requiere una movida importante grabarlos y después publicarlos.

–Guyot: Podríamos rescatar cosas, pero las condiciones no están dadas para parar un año y grabar.

–Toth: Estamos tocando un tema inédito que está muy bueno, pero es como dice Gustavo: una producción te absorbe absolutamente el tiempo, es como meterte en otro mundo.

–En los tiempos de expansión continental de GIT, ¿cuál fue el país en el que más pegaron?

–Guyot: Chile y Perú fueron muy importantes. En México pegó muy fuerte Es por amor, que justamente en esta gira estamos celebrando sus 40 años. Nos asombra que ahora, con la música en redes, el público se renueva; en la gira de 2018 la mitad eran chicos que sabían todas las letras porque sus padres los “torturaron” con esos temas (risas).

–Toth: Ya tocamos en Rosario y en el Teatro Ateneo de acá. Y lo del público fue muy emotivo. La música te transporta a momentos vividos; a situaciones emotivas que atesorás y a con quien las compartiste. Si nos pasa a nosotros, al público le pega mucho más. Notamos eso.