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Histórico. Por siempre fabuloso: Paul McCartney y un show a la altura del mito en el Kempes

El ex-Beatle volvió a probar que es único en su clase, encabezando un show que lo tuvo todo. Crónica de una noche con clásicos, temas nuevos, emoción y lágrimas que pasó a la historia.

24 de octubre de 2024 a las 07:47 a. m.
Por siempre fabuloso: Paul McCartney y un show a la altura del mito en el Kempes
El Kempes, a pura fiesta con Paul McCartney (Javier Ferreyra / La Voz)

Felicidad en su estado más absoluto. Esa energía contagiosa, nacida al calor de canciones que cambiaron la historia de la cultura moderna en los últimos 60 años, encendió anoche todos sus motores con el descomunal show de Paul McCartney y su banda en el estadio Mario Alberto Kempes.

Todo se codeó con el milagro. En primer lugar, la chance de ver ¡por segunda vez en 8 años! al ex Beatle en el estadio mundialista cordobés.

Después, lo extraordinario que resulta que esta leyenda viva afronte un show de dos horas y media a sus 82 años, con una vitalidad y una actitud de alguien que será, definitivamente, por siempre joven.

Y por último, la tregua climática que se posó sobre Córdoba, después de la tormenta feroz que sacudió a la ciudad unas horas antes. Pese a algunas gotas que volvieron a caer cuando promediaba el show, fue una fiesta inolvidable, emotiva, rockera y apasionante.

Atardecer de un día agitado

La celebración comenzó temprano, con un Kempes lookeado con el eslogan Welcome Back Paul!, utilizado en todas las ciudades que fueron recibiendo este Got Back Tour.

Paul McCartney en el estadio kempes (Javier Ferreyra / La Voz)
Paul McCartney en el estadio kempes (Javier Ferreyra / La Voz) (la voz)

La primera en romper el hielo, a las 19.31, fue Zoe Gotusso, una gran elección cordobesa como telonera, ya con experiencia en esto de tocar en estadios en la previa a shows multitudinarios (abrió los 10 shows de Coldplay en River en 2023). Acompañada por una baterista, un guitarrista, seteó el clima de relax y calidez que transmite su música, tocó sus hits (Ganas, Un bossa+, María) y anticipó algo de su nuevo disco que se edita mañana. También demostró oficio cuando le fallaron las pistas y tuvo que apelar al formato acústico. Aplausos merecidos para ella y su grupo.

El Dj Chris Holmes calentó el ambiente remixando temas de la discografía de McCartney, y a las 21, con puntualidad inglesa, apareció el Sir, con su emblemático bajo Hofner en mano, traje oscuro y camisa blanca. La elegancia, también es su virtud.

Can´t buy me love abrió el juego de una noche extensa y variada, que incluyó temas de The Beatles, Wings y la fructífera etapa solista de McCartney que sigue activa.

El primer segmento lo tuvo a Paul al bajo, y fue de pulso rockero con Junior´s farm, Letting go (ambas de Wings), Drive my car y Got to get you into my life.

“Buenas noches Argentina, ¿dónde están los culiados?”, dijo repitiendo el guiño a Córdoba que había patentado en su anterior visita.

Do you like the fernet y el cuarteto?” , agregó después, tirando más guiños al público cordobés.

Una puesta de alto impacto visual, en el escenario más grande montado en esta ciudad, fue el fondo perfecto para poner a la música en primer plano.

En ese terreno, todo fluyó con la naturalidad reservada sólo para los grandes. Podía ser en plan folkie y rock & roll de los primeros años (In despite of all danger, I´ve just seen a face, Love me do), o grandilocuente (Maybe I´m amazed o Let me roll it).

O incluso sólo con la guitarra en la inmensidad de un estadio con 40 mil personas, como cuando tocó Blackbird.

Por siempre un Beatle

Now and Then fue una de las joyitas de la noche. La última canción lanzada por The Beatles como tal hace pocos meses (en base a un viejo demo de Lennon que nunca se editó) mostró en las pantallas gigantes escenas de la grabación reciente, con John y George Harrison como si estuvieran interactuando con Paul y Ringo. Una belleza.

Para Lennon también sonó la emotiva Here today (del disco Tug of war de 1982, dedicada a su “amigazo” fallecido un año antes). Y el homenaje a Harrison fue con Something -una de las mejores baladas de todos los tiempos- con la ya clásica intro en ukelele.

Pero McCartney no vive clavado en el pasado. Su maestría también está seguir siendo creativo y aportar nuevas melodías de aire “beatlesco” al mundo, como la sencilla pero radiante Dance tonight (con el baterista Abe Laboriel Jr. haciendo morisquetas al fondo con toda la onda) y la romántica My valentine, una balada con alma de estandar jazzero que Paul le escribió a su esposa, Nancy Shevell.

De la época de Wings, las más celebradas fueron las más explosivas, como Jet, la magnífica Band on the run y por supuesto Live and let die. Esta última, banda de sonido de la película de James Bond homónima de 1973, tuvo los esperados fuegos artificiales y lenguas de fuego en el escenario.

Esto es, también, un show de estadio con todas las letras.

Con una ayuda de sus amigos

El despliegue de genialidad que hace McCartney también es posible por estar secundado en una banda de altísimo calibre, con quienes lleva más de dos décadas de gira encima.

Ellos son Bryan Ray (que alterna entre guitarra y bajo), el guitarrista Rusty Anderson, el tecladista Paul “Wix” Wickens y el ondeado baterista Abe Laboriel Jr. (sumamente clave también desde los coros). Además, en esta ocasión a esa formación se le sumó la banda de vientos Hot City Horns, que elevó el nivel de groove y cohesión desde lo musical.

Paul McCartney, junto a su banda, en el Kempes.
Paul McCartney, junto a su banda, en el Kempes. (la voz)

Sobre el final llegaron esas que no necesitan presentación: Get back, Let it be, Hey Jude (con Paul al piano), Helter Skelter. Himnos intergeneracionales, grabados en la memoria emotiva de millones de personas en el mundo, la banda de sonido de nuestras vidas.

Y la despedida, ya en tiempos de los bises, fue con esa triada demoledora que es Golden Slumbers/Carry That Weight/ The End, que surfea entre melancolía, ánimo y emotividad. Mejor, imposible.

De “tocado con la varita” a milagro viviente, toda adjetivación que se haga en torno a Paul McCartney no sólo es válida, si no que se queda corta.

Este auténtico genio musical, uno de los hombres con más sentido de la melodía de la historia, disfruta su legado, lo pasea con gracia, nos convida y nos hace parte.

Por momentos es la pieza central de una maquinaria monstruosa de entretenimiento a gran escala, y por otros, toca la guitarra solo, como si estuviera en un fogón. Siempre, su chispa está ahí. Intacta. Si eso no es magia...

Ante tanto, tantísimo, sólo queda agradecer con corazón y alma por una noche que será eterna.

Lista de temas

Can’t buy me love

Juniors farm

Letting go

Drive my car

Got to get you into my life

Come on to me

Let me roll it

Getting better

Let ‘em in

My valentine

1985

Maybe i’m amazed

I’ve just seen a face

In spite of all the danger

Love me do

Dance tonight

Blackbird

Here today

Now and then

Lady madonna

Jet

Being for the Benefit of Mr. Kite!

Something

Obla di obla da

Band on the run

Get back

Let it be

Live and let die

Hey jude

Bises

I’ve got a feeling

Birthday

Sgt pepper / Helter skelter

Golden slumbers / Carry that Weight /The End