Joaco Martín y Fer Olmedo de Desakta2 viven inmersos en una vorágine de laburo que parece no tener fin. Si bien es el reflejo del éxito que vienen cosechando hace cuatro años, no quita lo mucho que extrañan tener un tranquilo domingo en familia.
El ritmo es tan frenético que, mientras los cantantes conversan con La Voz desde la habitación de un hotel en Buenos Aires, Joaco enfoca a Fer luciendo un gorro térmico de aluminio, esperando que surjan sus nuevas “mechitas” para estrenar nuevo look este sábado en Plaza de la Música.
En casi media década de trayectoria, la banda ya coronó la escena con varios hitos significativos. Ambos concuerdan en que el segundo aniversario que celebraron en Quality fue un momento bisagra que marcó un antes y un después en sus vidas.
“Pasamos de hacer un show para 400 o 500 personas, a un lugar para cuatro mil. Ahí notamos el crecimiento de la banda. Gracias a Dios, ahora estamos a full y con mucho trabajo”, señala Martín.
Este ascenso no solo trajo fama, sino también la oportunidad de conocer a muchísima gente que antes anhelaban. Sin embargo, todo éxito tiene su precio.
–¿Qué es lo que más extrañan de la vida anónima o tranquila?
–Joaco: Antes de Desakta2, teníamos una vida más tranquila, pero lo que nos pasa hoy es muy lindo. Puedo extrañar ir a comprar al shopping y estar un poco más tranquilo, pero es una consecuencia de todo lo lindo que nos pasa. (Estamos) agradecidos con la gente que nos hace el aguante.
–Fer: Yo extraño la rutina ordenada que teníamos antes. Hace semanas que no veo a familiares porque no coincidimos con los días. Nosotros trabajamos los fines de semana, que es cuando ellos se juntan. A ver, sí, estoy viajando y conociendo lugares, pero me pega el bajonazo cuando estoy solo y extraño a mi hija (Sara, 3 meses). La vida te da y te quita. Es una negociación en la que te tiene que seguir gustando lo que hacés. El precio es ese. No es malo porque no estamos haciendo nada de otro mundo ni es un sacrificio sobrenatural, pero sentís un poco esa pena en el corazón.
–¿Cómo hacen para aguantar la noche?
–Joaco: Agua, mucha agua y dormir durante el día.
–Fer: La siesta de tres horitas es clave. Después, en el escenario, ya se te va el sueño. A la 1 de la mañana, después de cenar, estás con sueño. Los miércoles que tenemos el clásico en Córdoba, más. Pero una vez que estás en el baile y arrancó la banda, te despertás.

–¿Cuáles son los máximos hitos de la banda en estos cuatro años?
–Joaco: Lo que vivimos en el aniversario pasado en Forja fue algo muy grande. Después, aprovechar las oportunidades que nos dieron otros colegas como La Konga o Ulises (Bueno). Son cosas que marcaron un antes y un después. Viajar toda la semana y conocer gente y pueblos nuevos es lo más lindo que tenemos.
–Fer: Ayer (lunes) estuvimos en un campamento de composición brasilero. Las cosas en la vida, ¿no? A dónde te trae la música. Estos lugares que vamos conociendo realmente nos cambiaron la vida.
–¿Qué pensaron sus familias ese 2021 en el que debutaron?
–Joaco: Mi familia tuvo un poco de miedo en su momento porque estaba estudiando, y si bien no significaba dejar de estudiar, lo dejé por tiempo. Una vez que empezó a ser un trabajo y empezamos a vivir de esto, se calmaron un poco las aguas. Pero re bien, me acompañan siempre. El sábado van a vernos a la Plaza.
–Fer: ¡Te acordás de mi abuelo en el hospital! Había tomado frío y tenía como placas. Entonces mi abuelo me dijo: “Dejá de joder con la música, te vas a cagar de hambre, no hagas más eso, dedicate a trabajar en el negocio tuyo”. Por suerte, no fue así. Fue una buena apuesta. Hoy están todos, en ese momento no sé si estaban todos.
–¿Qué creés que te diría tu vieja hoy?
–Fer: Estaría recontenta porque justamente ella me decía “Hacé lo que a vos te guste, no hagas lo que tu papá te diga, dedicate a lo que a vos te gusta”. Yo creo que me está tirando un centro. Hoy estoy muy contento. A pesar de que no lo pueda ver ella en persona, sé que lo está viendo de algún punto y va a estar contenta porque le hice caso. También he ayudado a mis hermanos. Está siendo hermoso lograr este sueño y saber que lo que hice valió la pena.
–¿Creés que también te tiraron un centro de allá con Rodrigo?
–Fer: No sé, eso ya sería otro tema. No podría decirte que sí porque no lo conocí. Estoy trabajando con su hermano (Flavio) y hablo mucho (de Rodrigo) con él. Siempre me tira buena onda y me habla como si fuera un padre o un tío. Le tengo un gran cariño a Flavio.
–¿Sos creyente?
–Fer: Sí, pero depende del momento que esté pasando. Uno siempre se avoca a la religión cuando está mal... En resumen, sí soy muy creyente y agradecido por todo, el simple hecho de levantarme y tener para desayunar. Soy muy agradecido a Dios y a la vida. La música realmente me cambió la vida. Estoy muy contento con este presente y creo que es fruto de ese agradecimiento. Lo que uno sueña lo puede lograr, siempre y cuando le ponga mucho trabajo y corazón.
–¿Qué te hizo sacar el miedo para que terminaras cantando el Himno Nacional en la final de la Copa Argentina?
–Joaco: Que no iba a ser el Himno entero, iba a ser una partecita nomás. Ahí me tranquilicé más porque la primera parte es redifícil, en cambio, la última es más fácil.
–Entrar a redes es ver en promedio videos de Fer sin remera. ¿Qué te dice tu pareja?
–Fer: Qué problema... Entiende que es un personaje, pero al principio fue un poco chocante porque se piensa lo peor, que somos mujeriegos, pero no pasa. Lo que puede ver en un video, no es lo que pasa puertas adentro. Entendió que también es productivamente bueno para el trabajo, no sé hasta cuándo, pero ha sido productivo. Si hay algo que no tengo es vergüenza en la vida.
–Y cuando Sarita sea más grande y se encuentre con esos videos en internet, ¿qué le vas a decir?
–Fer: Le voy a decir que fue mi forma de salir adelante, pero en el buen sentido. Fue lo que a papá se le ocurrió en ese momento y que a la gente le gustaba. ¡Había que comer y pagar el alquiler! La hicimos como pudimos.
–¿Y vos Joaco... cómo estás en el amor?
–Joaco: Bien. Enamorado. Lo dejamos ahí.
–¿Esperaban que Lucio Ferrari y Joaquín Baigorria de Talleres armaran un trend de “Tu vas sin”?
–Joaco: ¡No, lo subieron y salió por todos lados! Estamos agradecidos con los chicos que seguramente nos escuchan ahí en el vestuario. Les mandamos un abrazo grande y que no se olviden de una camisetita acá para el pibe.
–¿Se imaginan haciendo un trend ustedes en TikTok, que se viralice y le llegue onda a Bad Bunny?
–Joaco: No somos muy buenos bailarines. Acá está el chico que trabaja con nosotros de redes y nos piden a cada rato video. No le damos bolilla, pero deberíamos hacerlo. Nos odian por eso.
–¿Cómo ven la faceta de La Pepa Brizuela solista?
–Joaco: Muy buena. Gracias a Dios, entablamos una muy buena relación con él en los últimos meses y nos invitó a cantar cuando hicieron la despedida en el Quality. Es como se ve, con una Plaza agotada para su debut solista. También está replicándose en varias partes del país. Estuve hablando con un par de productores que nos contaron que va a estar viajando por el interior.
Para ver
Desakta2 vuelve a la Plaza de la Música este sábado 15. Entradas disponibles acá a $ 10.400 (segunda tanda) y $ 80.500 (VIP).
El festejo de su cuarto aniversario será el 20 de noviembre en el Gran Rex. Tickets habilitados desde $ 30 mil hasta $ 38 mil.