La mejor fusión. Córdoba no los dejó meditar: así fue el show de Ca7riel & Paco Amoroso
La dupla presentó su nuevo álbum Free Spirits en la Plaza de la Música y liberó los espíritus del público con un concierto alucinante. La crónica del concierto, acá.
“Mantener tu cuerpo saludable es un deber”, es la frase de Buda que apareció en la pantalla con las luces de la Plaza de la Música aún encendidas. A esta le siguieron varias otras que nos prepararon para lo que se venía.
“El ayuno intermitente es la clave de todo”, de Gwyneth Paltrow; “Tu cuerpo es un sistema que puede hackear”, de Dave Asprey; “Serás lo que debas ser o no serás nada”, de San Martín; o “Self-care no es egoísmo”, de Kim Kardashian, fueron otros de los mensajes que calentaron los motores para la liberación de los espíritus de este jueves por la noche.

La cronología de un viaje espiritual
Minutos después de lo previsto, Ca7riel & Paco Amoroso aparecieron en escena al ritmo de No me sirve más, uno de los temas de su nuevo álbum Free Spirits, el cual nos convocaba a esta velada que se sintió como una experiencia religiosa o, más bien, rehabilitadora.
Los cantantes, acostados en una especie de sillones individuales, cantaban mientras se desvestían. De a poco, se fueron quitando prendas muy al estilo Versace, para quedar sólo con una remera y un pantalón en el caso de Cato, y un short y el torso desnudo en el caso de Paco, todo en color negro.
Este fue el primer paso para liberar a sus almas: despojarse de la banalidad de la vida mundana y las cosas materiales. El concierto se basó en una serie de etapas que, una vez completas, permitirían alcanzar la armonía del ser. Pero todavía falta para llegar a ese estado de plenitud.
Antes de continuar con la cronología del megashow, hay que hablar de la escenografía y la puesta en escena: dos camillas con sus respectivos sueros al costado, como si se tratara de una clínica de rehabilitación, tal como se dijo anteriormente. Vestuario, instrumentos, tarimas, y adornos en tonos blancos y beige para hacer completa la performance.

El juego de luces que provenían de una estructura sostenida desde el techo y que oficiaba de reflector para las camillas fue lo que realmente marcó la diferencia. Sin embargo, lo mejor, visualmente hablando, quedó para el final.
A continuación, tocaron Nada nuevo. Aunque todas sus canciones están envueltas por el humor, la parodia, la exageración o la ironía (o todas estas juntas), este tema en particular juega con la similitud de Paco con Lady Gaga, un chiste recurrente entre los usuarios de redes sociales.

A esta le siguieron Ay ay ay, en colaboración con Anderson .Paak, y Muero, temas de su último trabajo discográfico, y Mi diosa, del álbum Baño María lanzado en 2024. Tras esta seguidilla de temas, se escuchó el primer “¡Buenas noches, Córdoba!”.

También tocaron #TETAS, uno de sus hits perteneciente a Papota, su disco anterior, que, de alguna manera, también fue presentado esta noche. Este surgió inmediatamente después del éxito del Tiny Desk en Estados Unidos, los catapultó a la fama internacional y les concedió su primer Grammy.
Con este proyecto comienzan a definir su estilo: cuánto de todo lo que dicen es cierto y cuánto es una parodia. Mientras acá está muy claro el tono, esta búsqueda sólo creció, crece y probablemente crecerá, hasta que los personajes los consuman y no podamos distinguir qué es un chiste y qué es real.
No nos rendimos todavía
En este momento llegó la primera pausa y se reprodujo un audio con la voz de Sting, oficiando como una especie de dios y dándonos la bienvenida al viaje para encontrar la paz y la claridad.
“Todos los ejercicios propuestos están diseñados para que participen activamente de ellos y puedan repetirlos con facilidad. Las letras de las próximas canciones están escritas con afirmaciones. Queremos que las canten con nosotros repitiéndolas casi como mantras”, relató.

“Ahora que, en principio, ya hemos depurado nuestros cuerpos, vamos a proceder a una restructuración del dab. Los necesito despiertos, conectados por el proceso. Los animo a cantar fuerte y sin vergüenza”, dijo para dar paso a Hasta Jesús tuvo un mal día, el tema que el dúo tiene con Sting, y Goo Goo Ga Ga, en colaboración con Jack Black.
Previamente, Ca7riel y Paco se cambiaron sus outfits. Pasaron del negro al blanco sin escalas, señal de estar cada vez más cerca del equilibro espiritual. Ambos se enfundaron en una especie de pijamas muy ligeros.
“Estamos muy felices de estar acá después de mucho tiempo sin venir a Córdoba. Aunque parezca todo alegría hace un tiempo estuve muy mal y con mi amigo hicimos esta canción”, dijo Paco y procedieron a tocar Vida loca, junto a Soy increíble.

Antes de interpretar Impostor, Ca7riel pidió que lo insultaran. Inmediatamente el público empezó a corear “Hijo de puta”, a lo que el artista respondió: “Muchas gracias. Cuando me hacen halagos, la verdad, me siento un impostor”.
El próximo paso de la rehabilitación era “dejar de ser un forro”. Para ponernos a tono, los cantantes se lucieron con Re forro y Día del amigo, para demostrar que son la mejor fusión y hacérnosla pasar bárbaro.

Con un estilo único
Uno de los highlights de la noche fue cuando, en el set de la clínica, recrearon su Tiny Desk al ritmo de Dumbai y Baby Gangsta, que terminó en una especie de balada. A estas le siguieron A mí no y Mi deseo/Bad bitch, con un solo se guitarra de Ca7riel como broche de oro de la canción.
Todo ray, Cosas ricas, El único (con el público gritando desaforadamente “Tatuaje en el cuello, sí”), La que puede, puede, Todo el día (una canción solista de Amoroso) y Ha ha fueron las encargadas de cerrar la noche.
Sin embargo, eso no fue todo. Cuando parecía que el show había terminado, unas luces rojas coparon el venue y Cato la rompió con un dj set que reinterpretó sus canciones con una estética más electrónica: Lo quiero ya!, Pirlo, Cono hielo, OUKE, Ola Mina XD, Sheesh y Jala Jala fueron las incluidas.

Mientras, Paco Amoroso, como todo un rockstar, recorrió la valla para saludar a los fanáticos e incluso le autografió la frente a uno de ellos. Minutos más tarde, Ca7riel hizo lo mismo, pero fue más allá: se metió entre la multitud y se entregó al público.
Para cerrar, sonó Beto’s Horns, una canción de 2022, e Himno del mediocre. A diferencia de otros shows, no finalizaron meditando, señal de que el show en la ciudad fue increíble a otro nivel.
Una vez más, Ca7riel y Paco Amoroso dejaron claro que poseen una impronta tan caótica como precisa: dieron cuenta de una genialidad y una capacidad hipnótica, muchas veces incomprendidas, demostrando ser adelantados a su época, porque los que pueden, pueden.

