Los chicos. Andrés Calamaro homenajeó al Indio Solari en el Movistar Arena
El "Salmón" le dedicó unas palabras y la imagen de su amigo se vio proyectada en las pantallas. Los videos.
El concierto de Andrés Calamaro realizado el 8 de junio de 2026 en el Movistar Arena de Buenos Aires no fue una fecha más en su gira "Como cantor".
Esta fecha marcó el primer encuentro del músico con su público tras la muerte del Indio Solari, ocurrida el viernes anterior, convirtiéndose en una jornada de duelo y celebración de la cultura rock del país.
Nadie se va del todo
Apenas pasadas las 21 horas, Calamaro inició la velada con un reconocimiento directo a la figura del exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
Ante un estadio colmado, el músico expresó su amor y recuerdo para la familia Solari y todos los músicos que pasaron por la mítica banda.
"Nuestro saludo solemne al Indio Solari. Agradecido por estar, la confianza, la confidencia y el aporte enorme para la cultura del rock", sentenció el artista antes de dar paso a los primeros hits de la noche
Una amistad de décadas
El vínculo entre ambos artistas se remonta a los sótanos de los años 80 y se consolidó en la década de 2000 a través de intercambios epistolares
Esta relación quedó plasmada en colaboraciones históricas, como la versión que el Indio grabó de El salmón para un disco de Lito Vitale, o la participación de Calamaro en el tema Veneno paciente y su recordada aparición en los conciertos de La Plata para cantar juntos Esa estrella era mi lujo.
Los chicos y la imagen del ídolo
El momento de mayor carga emotiva llegó durante los bises. Tras interpretar Estadio Azteca, la banda inició Los chicos, una canción que suele funcionar como un obituario musical para diversas personalidades del mundo de la música que han partido.
En esta ocasión, la pantalla gigante proyectó de manera casi exclusiva la figura del Indio Solari. Durante más de dos minutos, una imagen imponente pero simple del cantante de espaldas mantuvo al público en un trance hipnótico, entre aplausos, lágrimas y el coro colectivo de "al infierno un poco".
Sin necesidad de textos ni palabras adicionales, el gesto cerró un círculo de respeto mutuo ante una audiencia que vestía masivamente remeras con la cara de Solari.

