La gira despedida de Concha Podcast llega a Córdoba este viernes 15 de agosto con un show especial en Studio Theater. Esta producción, pionera del formato en Argentina, llega a su fin tras siete años debatiendo sobre feminismo, vínculos amorosos, patriarcado, finanzas, entre otros temas.
En diálogo con La Voz, Jimena Outeiro, una de las creadoras de Concha Podcast junto a Dalia F. Walker y Laura Passalacqua, asegura que el anuncio del final fue sorpresivo para todos.
“Después de siete años de hacer el proyecto con mucho compromiso y pasando por un montón de estadios, sentimos que era hora de dejarlo. Las cosas que no se terminan a tiempo bajan la calidad”, asegura.
Según indica la podcaster, las tres están con otros proyectos y se les dificulta juntarse a grabar. Aun así, rescata que el pódcast puede escucharse en cualquier momento porque está grabado en las plataformas y toca temas atemporales y vigentes.
“Por respeto al proyecto, había que poner una pausa. No sabemos si es indefinida, pero Concha, como fue hasta ahora, llegó a su fin. Todo tiene un tiempo y es importante saber cuándo terminar. Es intenso para nosotras y nos preguntamos todo el tiempo si estamos haciendo bien las cosas, pero el pódcast tiene vida por fuera de nosotras. En lo personal, lo viví, lo disfruté, me divertí y aprendí”, remarca.
Pioneras en un formato incipiente
Concha Podcast se lanzó de manera independiente en 2018, un momento en que el formato era poco conocido en Argentina. “La gente no escuchaba pódcast. Antes de la pandemia, no existía. Teníamos que contar qué era. ‘Es como un Netflix, pero de radio’, decíamos”, recuerda.
Jimena reconoce que nunca tuvieron la intención de hacerse ricas ni famosas con el producto, más bien querían “probar algo que fuera divertido”. “Entramos en el momento justo”, afirma.
”El pódcast explotó en pandemia, y nosotras ya teníamos dos años de experiencia. Estuvimos número uno en Spotify por años. Hoy, todo el mundo tiene un pódcast y es más difícil posicionarlo porque hay mucho medio mainstream poniendo plata. Los pódcast autogestivos la tienen difícil”, denuncia.
Aunque el ciclo llegue a su fin, la conductora afirma que las tres están tranquilas y felices porque con humildad allanaron el camino para que otras mujeres pudieran adueñarse del espacio y expandir el diálogo. “Hoy no queda tan solo el espacio. Hay un montón de mujeres y pódcast muy interesantes haciéndolo muy bien”, afirma.
Con los años, Outeiro aún no puede creer el impacto que tuvo Concha Podcast en el público: “La gente te escribe, te cruza en la calle y dice cosas increíbles. No lo hicimos pensando que estábamos haciendo algo tan resonante. Lo hicimos desde la autenticidad, el juego, la diversión, con mucho compromiso y calidad. Instalamos una conversación que hasta ese momento no estaba y que fue muy transformadora para muchas personas. Es un orgullo ser parte de eso”.
–¿Cuál es el público que más escucha el pódcast, según las estadísticas?
–El 98% son mujeres de 30 años en promedio. A medida que pasan los años, se suman cada vez más varones heterosexuales que aportan a la conversación porque la conversación sigue en las redes y en los shows. Muchos lo conocieron por sus novias y otros por pura curiosidad de meterse en una charla de mujeres. Por ahí no participan tanto, pero están ahí escuchando.
–¿Cómo surgió la necesidad de pasar del pódcast al teatro?
–También fuimos pioneras en eso. Al segundo año, sentíamos que estaba faltando un espacio de encuentro con el público que no sabíamos muy bien cómo era. En ese momento, existía el streaming, pero no estaba generalizado. Y ahí se nos ocurrió hacer un encuentro en una sala para ver quién venía. Encontramos un lugar con 120 localidades y pensamos en invitar a nuestros amigos, pero en un día se vendió todo. Sacamos una segunda fecha y la vendimos. Había una necesidad de encontrarse, no solo el público con nosotras, sino entre la comunidad del pódcast. Fue tan potente que, cuando decidimos cerrarlo, tenía que ser así, con la gente que nos acompañó.
–¿Cuáles son los temas que más se repitieron a lo largo de estos años?
–Algo que nos interpeló durante mucho tiempo y que lo fuimos tocando en distintas aristas es la vincularidad, cómo fue cambiando y qué nos va pasando en el encuentro con hombres. La pregunta vigente fue cómo nos vinculamos a nivel pareja. Creo que es algo que se repitió bastante y que investigamos como feministas. Vimos que es difícil abrir los ojos a ciertas formas y guiones que fueron así por mucho tiempo para nuestras madres y abuelas, cosas que no queremos vivir así. Estamos en un momento de transición, en el que las mujeres pedimos un poco más y sentimos que los hombres no saben qué hacer con eso. Hay mucho dolor y desencuentro.
–¿Hay un hilo conductor en estas charlas virtuales y presenciales?
–El hilo conductor tiene que ver un poco con el feminismo. Inicialmente, no fue la idea hacer un pódcast feminista, pero nosotras fuimos creciendo en esa perspectiva. Tocamos un montón de temas que nos iban atravesando y todo estaba atravesado por la voz de una mujer que cuenta cómo vive ese tema, desafiando la convención e incluso no estando de acuerdo muchas veces en lo que pensábamos, pero pudiendo traer esa diferencia y charlar también desde ahí.
–Hace poco, “Anfibia” sacó un informe sobre las feministas de las nuevas derechas. ¿Cómo ves al movimiento feminista hoy en ese aspecto?
–No hay un solo feminismo. Nosotras no somos académicas. Gracias a las que están radicalizadas, que se ponen en tetas y pintan iglesias, todas las demás vamos atrás abriendo los ojos, adquiriendo derechos, sosteniendo y luchando. Yo creo que no se puede juzgar. Cada una lleva al feminismo desde donde está y como puede. En ese sentido, Concha fue muy amable porque muchas mujeres que no se consideraban feministas porque sentían que había algo demasiado radical que no era para ellas pudieron charlar con nosotras. Lo íbamos viendo y viviendo, con las complejidades y nuestras propias contradicciones, asumiéndonos machistas en recuperación y feministas en construcción. Se abrió la puerta para un montón de mujeres que les pasaba lo mismo, pero les daba “miedo” asumirse feministas porque sentían que era algo de una sola forma. Jamás criticaría a las feministas que son más radicales porque la vieron 10 años antes y las otras vamos atrás, viéndolas a ellas. Cosas que a mí antes me parecían por ahí demasiado radicales hoy digo no, es así de una.
Para ver
Jimena Outeiro Dalia F. Walker y Laura Passalacqua llegan a Córdoba en el marco de la gira despedida de Concha Podcast este viernes 15 de agosto, a las 21, en Studio Theater (Rosario de Santa Fe 272). Entradas disponibles en Alpogo a $ 36.800 (el precio incluye gastos por servicio).